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sábado, 1 de octubre de 2022

Carlitos Balá y El Imperio, la pizzería donde tuvo hasta su propia estatua

Está ubicada en Chacarita, el barrio de la infancia del ídolo. Durante muchos años, allí le rindieron homenaje.

Una figura tan popular como Carlitos Balá no podía sino tener gustos populares a la hora de sentarse a la mesa. El ídolo de grandes y chicos fue habitué durante años de una pizzería emblemática de Chacarita, el barrio donde transcurrió su infancia y su adolescencia y llegó a tener una estatua con su imagen en el local donde los fans se sacaban fotos.

El Imperio de la Pizza, fundada en 1947 en la intersección de las avenidas Corrientes y Federico Lacroze, se destaca por su ubicación en un punto neurálgico de la ciudad, donde confluyen las terminales de la línea B del subte, el ferrocarril Urquiza y numerosas líneas de colectivos, a metros del cementerio de Chacarita.

Reconocida por su pizza al molde, alta y bien cargada, El Imperio es también elegida para desayunar al paso café con leche y medialunas, ya que abre desde las 6 de la mañana hasta la medianoche, un ritmo que mantuvo a lo largo de las décadas.

Según relatan Joaquín Hidalgo y Martín Auzmendi en su libro "Nuestra pizza, una pasión redonda", esta pizzería legendaria fue fundada por un español llamado José Caramés, que proyectó un hotel y edificio en cuya planta baja y sótanos se fundó el restaurante.

"Sobre sus estaños se acodaron para hincarle el diente a sus generosas porciones vendedores ambulantes que iban y venían de provincia a Capital. Uno de ellos llegaría a ser mítico de la radio y televisión: Carlos Salim Balaá, más conocido como Carlitos Balá, homenajeado con una emblemática estatua en la entrada de El Imperio, a cuyas puertas llegaba al bajar del colectivo 39", reza el texto.

La estatua mencionada fue creada por el escultor Fernando Pugliese, el mismo responsable de las reconocidas figuras Alberto Olmedo y Javier Portales en Av. Corrientes, y el propio Balá le dio su visto bueno con su visita hace más de una década, cuando visitó el local y posó junto a su "doble". 

Sin embargo, actualmente la estatua no está en el local, fue retirada hace algunos años sin mediar explicaciones.

Ya no quedan rastros, entonces, de los rincones donde en los años 40 y 50 Carlitos saboreaba con gusto una buena porción de muzza y soñaba con la fama que le llegó con creces. Los mozos actuales, muy jóvenes, dicen que solo lo conocen por haber escuchado de él. "No queda ninguno que lo haya atendido cuando venía...", dice Gabriel, cajero.

Los más grandes, de otra generación, guardan la foto con Carlitos, el real o aunque más no fuera aquella estatua, símbolo de quien los hizo reír en la infancia.

Balá inventó decenas de términos que se instalaron en el imaginario popular como “sumbudrule” y creó El Chupetómetro, que permitió que cientos de miles de niños dejaran el chupete. Pero el primer trabajo del hombre que se convirtió en un referente de grandes y chicos, y de varias generaciones crecieron a su lado y hoy lo llorarán, nada tuvo que ver con el medio: comenzó como vendedor ambulante en una línea de colectivo.

“¿Qué gusto tiene la sal?”, preguntaba Carlitos, y todos los niños respondían con seguridad: “¡Salado!”. La idea nació en 1969, en una tarde tranquila en Mar del Plata. Un chico lo miraba atento y Balá, haciendo como que no lo veía, preguntó varias veces en voz alta: “¡El mar! ¿Qué gusto tendrá el mar?”. El nene permanecía silencioso. Él siguió: “Ahhh, el mar tiene gusto a sal. Pero, ¡¿qué gusto tiene la sal?!”. Antes de salir corriendo, el chico le respondió: “¡¿Pero qué gusto va a tener la sal?! ¡Salada!”. Y así nacería un éxito que atravesó cuatro generaciones.

El comediante Carlos Balá, quien había sido internado el 21 de septiembre de 2022 de urgencia, falleció a los 97 años, según confirmó la mañana del 22 de septiembre su nieta Laura Gelfi.

Emblema de la infancia de toda una época, cuya vigencia perduró a lo largo de varias generaciones, Carlitos Balá había sido homenajeado en 2017 en la Cámara de Diputados de la Nación por su "trayectoria artística y su aporte a la cultura popular".

El mismo año en que fue homenajeado en el Congreso de la Nación, el 2017, Balá recibió también el diploma de Ciudadano Ilustre en un homenaje que se le realizó en la Legislatura porteña.

A principios de ese mismo año había recibido también una Mención de Honor en los premios Estrella de Mar, en tanto en 2016 lo homenajearon en los premios Gardel, y fue declarado "Embajador de Paz" en el Vaticano.

Cartlitos estaba muchas veces acompañado de Angueto, el perro invisible que surgió en una tienda en Disney. Balá, siempre atento, encontró una correa rígida y se le ocurrió el chiste del perro. “Un turista que estaba al lado se asustó y me gustó la idea, porque pensé que podía ser un buen personaje. Cuando llegué a Buenos Aires, mandé hacer una correa similar y le puse Angueto por mi hija Laura. Cuando era chica, con mi mujer le decíamos Anguetita, una palabra inventada”, contó alguna vez.

Sus primeros trabajos fueron en radio, pero su gran éxito llegó con la televisión. En 1961 apareció en el programa La telekermese musical, tres años después tuvo su propio ciclo El soldado Balá. Sin embargo, su programa más recordado fue sin dudas El Show de Carlitos Balá, donde además de repetir sus “¿Un gestito de idea?”, “¡Mirá cómo tiemblo!” y “¡Sumbudrule!”, le dio nacimiento al famoso Chupetómetro, donde miles de niños a lo largo de los años dejaron sus chupetes y mamaderas.

Él mismo contó: “Averiguamos con los pediatras cómo influía el uso del chupete en la boca y nos dijeron que después de los 2 años tenían que dejarlo porque deforma el paladar. Y así fue que empezamos con una canastita donde los chicos iban dejando sus chupetes. Pero eran tantos que hicimos unos tubos enormes que instalamos en ATC, en el circo y en el teatro”.

Balá inventó –en su propia jerga de humor– una frase que se aplica sólo a cosas muy buenas: “Está un kilo y dos pancitos”, decía, antes de rematar con su “gestito de idea”. La frase fue acuñada en épocas en las que comprar un kilo de pan era una medida estándar para las familias, y entonces, los “dos pancitos” adicionales le ponían al dicho el plus de algo superior.

A continuación, algunas de las frases más destacadas que serán recordadas por muchos años:

  • “Ea-ea-ea pe-pé”.
  • "Fabulósico"
  • “Un kilo y dos pancitos”.
  • “¿Qué gusto tiene la sal?”. Y el público le respondía: “¡Salado!”.
  • “Y dígame: Meeee”.
  • “Ya mismo y sin cambiar de andén”.
  • “Sumbudrule” (mientras inadvertidamente colocaba su mano por detrás de la nuca de sus oponentes como una araña).
  • P: “El chupete es..”. R: “Feo”.
  • “Angueto quedate quieto”.
  • “¡Mirá cómo tiemblo!”.
  • “¿Mamá, cuándo nos vamo’?”.
  • “¿Un gestito de idea?”.
  • “Más rápido que un bombero”.
  • “Seriola (modo de afirmación irónica) con techito por si llueve”.
  • “Zazaza zazaza”.
  • “Te pasaste, Petronilo, pegá la vuelta”, y la mayoría de las veces acompañado por: “La Argentina te queda chica, comprá dos números más”.
  • “Señoras, señores y por qué no lactántricos. tengan ustedes muy buena imagen”.
  • Pregunta: “Tá-ta Ta-tá-ta” Respuesta: “Ba-lá”.
  • “Quédese tranquilo y duerma sin frazada”.
  • “Pero escúcheme una situación señor”.
  • “¡Pero ves que no se le puede dar confianza!”

El 13 de agosto el artista había celebrado sus 97 años rodeado de su familia. “Feliz cumple, mi amor”, le había escrito ese día Laura Gelfi en un posteo, compartiendo un álbum de fotos junto a su abuelo, pero con imágenes de todos los tiempos, no solo actuales sino de cuando ella era chica: jugando con una cámara, en el teatro y cocinando, uniendo las pasiones de ambos. Cada vez que podía, ella lo agasajaba con sus platos preferidos.

Actor, comediante, humorista, músico, Carlitos Balá -cuyo nombre real era Carlos Salim Balaá Boglich- había sido internado de urgencia en el Sanatorio Güemes, de la ciudad de Buenos Aires, tras haber sufrido una descompensación.

viernes, 9 de septiembre de 2022

¿Panqueque o pizza? Los tabani rusos

El plato de Udmurtia, el tabani, es una especie de panqueque grueso a base de masa madre. Puede hacerse con harina de trigo, de alforfón o incluso de guisantes.

La forma tradicional de hacer los tabani es en un horno de leña y se hornean en una sartén de hierro fundido, se hinchan y adoptan la forma de una bola. Cuando se sacan del horno, se vuelven a aplanar, se cubren con una generosa cantidad de mantequilla y se sirven enseguida.

Lo especial de los tabani es que se hacen con una masa madre, por eso tienen un sabor ligeramente agrio y se vuelven blandos y elásticos. Es muy recomendable preparar la masa por la noche y hornear los tabani para el desayuno.

La mejor salsa para los tabani es el ziret, que es una salsa de harina a base de leche y huevos. Hay muchas recetas de este aderezo, dulces y saladas. Yo elegí la que se basa sólo en la leche y le añadí nuez moscada (como en la bechamel).

Tambien suelen cocinarse con varios aderezos. Uno de los más comunes son las cebollas verdes, los champiñones y la carne, así como aderezos dulces como las manzanas. Elegí dos combinaciones: rebozuelo con chalotas y calabaza con tocino ahumado. Ambas combinan perfectamente con el tabani.

Lo bueno de los tabani es que se cortan en cuartos y se comen con las manos mojándolos en la salsa ziret.

Mientras que este plato de Udmurtia se acerca a las tortitas con su estructura suave y elástica que se deshace en la boca, la cobertura y la forma de comer el tabani recuerdan a la pizza.

Ingredientes

Tabani (8-9 unidades)

  • Agua/leche - 460 ml
  • Harina - 230 g
  • Levadura (seca) - 1 cucharadita
  • Azúcar - 2 cucharadas
  • Sal - 1 cucharadita
  • Mantequilla para engrasar - 50 g

Salsa Ziret

  • Leche - 300 ml
  • Harina - 2 cucharadas
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de azúcar
  • Mantequilla - 50 g
  • Nuez moscada (opcional)

Cobertura de setas

  • Rebozuelos - 200 g
  • Chalotas - 2 unidades
  • Mantequilla - 15 g
  • Sal
  • Pimienta
  • Hoja de laurel

Cobertura de calabaza

  • Un cuarto de calabaza pequeña
  • Tocino ahumado - 50 g
  • Sal
  • Aceite para freír

Preparación

  1. Combinar el agua o la leche con el azúcar y la levadura en un recipiente hondo y mezclar poco a poco la mitad de la cantidad de harina. Tapar el bol y mantenerlo durante 8 horas en un lugar cálido. Es mejor hacerlo a última hora de la tarde si se quiere desayunar tabani.
  2. Prepara el ziret así como los aderezos el día anterior. Mezcla un par de cucharadas de leche con la harina en una taza pequeña utilizando un batidor. Asegúrate de que la mezcla es suave y no tiene grumos.
  3. Vierte la mezcla de harina en el resto de la leche; añade el azúcar, la sal y empieza a calentar. Remueve la leche constantemente para que la salsa no se pegue al fondo.
  4. Cuando la salsa espese (tarda unos 5 minutos), apaga el fuego y añade la mantequilla a la salsa. Yo he añadido nuez moscada para darle más sabor.
  5. Poner la salsa en un vaso de cerámica; cubrir con film de plástico (asegurarse de que la salsa ya no está caliente) y dejar enfriar. Guarda el ziret en la nevera hasta que lo necesites.
  6. Para la coberturas
    • Cobertura de setas, freír las chalotas en una mezcla de mantequilla y aceite hasta que esté blanda y transparente. Lavar bien los rebozuelos, secarlos y añadirlos a la cebolla ablandada. Añadir el condimento y freír las setas durante unos 10 minutos hasta que estén blandas. La primera cobertura está lista. Enfriar y guardar en la nevera hasta que se necesite.
    • Cobertura de calabaza, derretir ligeramente trozos de tocino en una sartén. Cortar la calabaza en rodajas de 4 mm y añadirla al bacon. Sazona el topping y dejar que se fría durante unos 5 minutos. No dejes que la calabaza se ablande demasiado.
  7. Después de 8 horas, añadir el resto de la harina y la sal a la masa burbujeante, mezclar, tapar y dejar reposar otros 40 minutos.
  8. Calentar muy bien una sartén, engrasar con aceite y verter la masa en la sartén.
  9. Esperar a que se vean las primeras burbujas y añadir la cobertura, que debe pegarse a la parte superior del tabani.
  10. Cuando la parte superior esté seca, dar la vuelta a la tortita con cuidado y freír la otra parte. Engrasar el tabani con mantequilla mientras esté caliente.
  11. Cortar el tabani en cuartos y servirlo con ziret. Repetir la operación con la otra cobertura.

https://es.russiabeyond.com/cocina/88051-panqueque-o-pizza-tabani-rusos

Pizzas rusas de Pescado y de Carne

En su lugar, los pizzeros de Crimea ofrecían a los ciudadanos soviéticos lo que sólo puede considerarse como audaces experimentos culinarios. Por ejemplo, una pizza de jamón y huevo, una pizza de pollo y champiñones o una pizza con palitos de cangrejo. Sus pizzas parecían una empanada abierta sobre una masa gruesa.
Se suele afirmar que una forma simple de rusificar un plato es añadiendo un poco de eneldo. Los extranjeros bromean diciendo que en Rusia no se puede cocinar ni un solo plato sin esta hierba.
Cuando se va a una pizzería en Rusia, se pueden pedir tipos de pizza muy conocidos en el menú, como “Cuatro quesos”, “Diábolo”, “Hawai” -pero siempre esta con sorpresa verde, así que es mejor comprobar la lista de ingredientes antes de pedir y solicitarle al camarero que le dé tu eneldo a otro cliente.
Sin embargo, en Rusia hay gente que está en contra del eneldo en la pizza, pero son pocos. 
La verdadera pizza italiana y americana no apareció en la URSS hasta finales de la década de 1980, tras una cumbre entre el líder soviético Mijail Gorbachov y el presidente estadounidense Ronald Reagan. En 1987, la URSS permitió el establecimiento de las llamadas “empresas conjuntas”, y con ello la comida rápida extranjera, así como otras cosas occidentales, comenzaron a entrar en el país.
A finales de los años 80, el Instituto de Comercio Soviético de Leningrado elaboró recetas de pizza que podían encontrarse en los libros de cocina de la época. La base era una masa de levadura normal, que se cubría con pasta de tomate y, opcionalmente, con mayonesa, un ingrediente muy apreciado por los soviéticos de la época. También había opciones para hacer una pizza de pescado o de carne. 

Pizza de Pescado

Ingredientes

  • 75 gramos de pescado (de cualquier variedad), 
  • 10 gramos de cebolla, 
  • algunas aceitunas (que también se podían sustituir por pepinillos) y 
  • 30 gramos de queso. 
  • Y se podría cubrir todo con finas hierbas.
Pizza de Carne

Ingredientes

  • Carne picada hervida o pollo, 
  • un huevo cocido, 
  • queso, tomate y hierbas. 
El tiempo de cocción era de ocho minutos a 300 grados.

https://es.russiabeyond.com/historia/88555-aparecio-pizza-union-sovietica

sábado, 3 de septiembre de 2022

Masa para pìzza con Biga

Ingredientes

  • 2 gramos de lavadura fresca
  • 640 gr de agua
  • 1 kg de harina 00
  • 25 gramos de sal

Preparación

  1. Disolvemos 1 gramo de levadura en 600 gramos de agua y agregamos el kilo de harina 00.
  2. Evitamos amasar, vamos tratando de unir usando los dedos, evitando que se apelmace y sin aplastar; no debe quedar harina seca, no debe quedar un bollo de masa, solo humedecemos bien la harina con el agua
  3. Dejamos tapado por  8 horas (de 12 a 24 horas) a temperatura ambiente, que no haga calor y si lo hace, buscar un lugar algo mas fresco.
  4. Agregar 1 gramo de levadura y 40 gramos de agua para disolver.
  5. Amasar sin aplastar.
  6. Agregar 25 gramos de sal.
  7. Amasar para incorporar y dar forma al bollo que llevaremos a la mesada.
  8. Amasar de forma común o habitual en 2 o 3 tandas tapando 5 minutos para descanso entre cada tanda hasta obtener una masa lisa.
  9. Guardar en un taper y dejar descansar 25 minutos.
  10. Retirar y cortar bollos (6 bollos salen)
  11. Colocarlos en el contenedor con sémola debajo y dejarlos 12 a 24 horas en heladera, tapado

https://www.instagram.com/reel/ChhtO2_lzWX/

martes, 30 de agosto de 2022

Focaccia

Ingredientes

  • 550 g de harina 000 Campodónico Pizza Napolitana
  • 450 g de agua mineral o filtrada a temperatura ambiente 
  • 10 g de sal marina
  • 10 de levadura fresca

Cubierta

  • 15 tomates cherry, rojos o amarillos
  • Aceite de oliva extra virgen
  • 1 cebolla morada cortada en aros, también puede ser blanca
  • 50 g de queso tipo parmesano

Preparación

  1. En un bol colocar la harina, la levadura, la sal, el agua y con espátula integrar todo (Un dato importante es preparar la levadura unos 30 minutos antes retirando un poco de agua del total de la receta, luego incorporarla a los secos) 
  2. Cuando esta todo integrado dejar reposar 1 hora a temperatura ambiente
  3. Con las manos húmedas con agua o aceitadas realizar 4 pliegues con espacios de 1 hora entre uno y otro
  4. En una bandeja rectangular con aceite de oliva colocar la masa, distribuirla y llevarla a la heladera por 24 horas tapada con una bolsa de nylon.
  5. Al retirarla de la heladera con los dedos húmedos marcarlas antes de incorporarle los otros ingredientes
  6. Colocar los aros de cebolla, el tomate Cherry cortados por la mitad y finalmente el queso rallado parmesano como cobertura final de los ingredientes.
  7. Finalmente dejar reposar por unos 40 minutos a temp ambiente
  8. Hornear por aproximadamente 25 minutos

miércoles, 24 de agosto de 2022

Una pizzería clásica de Belgrano reabre reconstruida gracias a fotos que aportaron los vecinos


Cerró hace un año y tiene 90 de historia. Para conservar su esencia, apelaron a las imágenes que aportaron clientes y vecinos.

Seguirán la pizza al corte, las empanadas fritas, el horno a leña. También los azulejos marrones del frente, la barra al costado, las venecitas al fondo. Seguirán -esperan- los habitués del barrio y los terceros tiempos de hinchas de River o Excursionistas. Se sumarán café, helado, churros. En Burgio, el mayor reducto pizzero de Belgrano, está todo listo para la resurrección, en septiembre.

Es una gran responsabilidad revivir este clásico, ubicado hace 90 años en Cabildo al 2400, y cerrado hace casi 11 meses. Gonzalo Louro (33), artífice del regreso, es quien se carga con la dura misión de hacer coincidir recuerdo (el de los tiempos dorados) y realidad.

“La otra semana pasó un vecino que venía seguido con su viejo y, cuando vio que reabría, se largó a llorar. Este lugar tiene mucha historia. Espero estar a la altura”, dice Louro, que ya había querido tomar la posta de Burgio hace cinco años, pero se topó con la negativa de sus entonces dueños. 

Ahora volvió a hacer la oferta y la segunda fue la vencida. Este agosto Louro divide su tiempo en Burgio entre contestar a los vecinos que preguntan cuándo abre, contener a los que se emocionan, responder a albañiles y proveedores, y pensar cada detalle gastronómico y estructural. 

Sabe origen y destino de cada azulejo del frente: “Hubo que mover los de arriba para cubrir los que faltaban”, cuenta. Se entusiasma con la máquina italiana de helado que compró para hacer cuatro sabores: “Vamos a preparar sambayón”, anticipa. Se preocupa por la calidad del tomate triturado: “Ya no viene tan bueno. Creo que en vez de comprarlo vamos a cortar peritas”, evalúa.



Invertir la pizza, invertir en pizza

Las latas de tomates en conserva dejarán entonces de decorar las paredes de Burgio y tendrán un sentido más práctico, en la cocina. Seguirán también las pizzas invertidas, el secreto para que se cocinen bien en horno a leña, sin quemador abajo.

En el molde primero van los hoy llamados toppings (por ejemplo, espinaca o jamón), después la muzarella, a continuación la salsa, por último la masa, con receta lo más parecida posible a la original.

“Así, al invertirla, queda un buen piso”, explica Julio, uno de los nuevos pizzeros de Burgio, mientras vigila el encendido del horno, que hace un mes está prendido cuatro horas diarias, para que se vaya reacostumbrando. “Después va a estar así todo el día”, acota este maestro.

Julio viene de trabajar en la cercana La Farola junto a un colega. El tercer guardián del horneado desembarca desde otro clásico, Banchero.

Quien se encargó de limpiar y remozar el horno a leña y el que funciona a gas (pero que ahora tendrá madera) es Walter Cossalter, que sigue trabajando a sus 86 años. Construyó los hornos de todos los templos pizzeros porteños, incluido Banchero. La última vez que había cumplido tareas en Burgio fue en el 83. Ahora llegó junto a su hijo Sebastián.

Origen italiano, devenir español

La alegría por reabrir no se ve solo en los que recién llegan, sino en los que debieron irse. “Hay cosas que en un lugar con tanta historia, son intocables; los hornos a leña, las venecitas, el buen trato con el público. Estamos seguros de que seguirá así”, dice José Blanco, quien se encargó del negocio en sus últimos tiempos junto a su padre, Fernando.

José y Fernando son nieto e hijo del español Francisco Sergio Blanco, quien en 1960 se hizo cargo del negocio junto a sus coterráneos José María Blanco, y Alberto, Luis y Ramiro Méndez, entre otros. La pizzería fue fundada antes, en 1932, por el italiano Giuseppe Burgio.

El más joven de esta antigua dinastía de la pizza está contento de pasar la posta. “Nos genera mucha alegría esta reapertura. Se la merecía una pizzería como esta”, festeja José.

Louro también tiene linaje pizzero: su padre Antonio fue gerente en los 90 de la pizzería Kentucky original, la de Puente Pacífico. Se quedó hasta recién iniciado este siglo, cuando la marca fue vendida para luego volverse cadena. Tanto sus tíos como su hermano tienen carrera gastronómica. También el propio Gonzalo, creador de Saint Burger en Avenida de Mayo y Antonio's Pizza, por Tacuarí.

Arqueología pizzera

“Burgio está en el corazón de los vecinos. Por eso, el principal desafío fue respetar la esencia del lugar: cómo lo sentían aquellos que van hace tantos años a disfrutar de su pizza”, destaca la diseñadora de interiores Constanza Toma, quien junto al arquitecto Sebastián Saggese se encarga de recuperar al Burgio que no se saborea pero se ve.

Cuenta que los vecinos traen facturas para los albañiles, pasan a preguntarles cómo va la obra, hacen observaciones. “En cada anécdota había un detalle de cómo habitaban el espacio y cómo lo sentían. Sus historias y sus opiniones fueron un eje central del diseño”, explica la diseñadora, que debió basarse en relatos y en redes personales ante la escasez de archivo fotográfico del lugar.

“Hubo mucho de arqueología web: ese es un término que inventamos en nuestro estudio, Cubit, para pedirles a los millennials que trabajan con nosotros que busquen en las redes sociales de los vecinos fotos de cómo era el local. Así pudimos encontrar detalles como los espejos pintados a mano o un cartel termoformado sobre la línea de despacho”, precisa Toma.

Ese letrero, que antes invitaba a tomar cerveza, ahora destacará el horno a leña, que también hoy es rareza en las pizzerías porteñas. “Como ya no se hacen estos carteles, hubo que volver a fabricar la matriz especialmente -explica Toma-. Y, para eso, crear varios bocetos”.

Gracias a las fotos también pudieron reconstruir cómo era la barra de la izquierda, que ahora irá directamente contra la pared. Inspirados en el mueble con espejo que coronaba el viejo mostrador lateral, construyeron una estructura de madera que sostiene un espejo inclinado. A cada lado, hay una raja de acrílico rojo retroiluminado, tal como fueron los cuatro paneles rojos de antaño.

“¿Va a reabrir Burgio? Me alegraste la vida”, corta la charla con Clarín una vecina que supera los setenta. La entrevista se interrumpe otra vez minutos más tarde: entra otro exhabitué, que festeja la vuelta de los símbolos de la pizzería y su barra. Aunque sea grande el reto, todo indica que cuando el local reabra medio trabajo estará hecho: devolverle al barrio un clásico y un templo a los pizzeros.




https://www.clarin.com/ciudades/pizzeria-clasica-belgrano-reabre-reconstruida-gracias-fotos-aportaron-vecinos_0_3nPsF9AJ0u.html

jueves, 21 de julio de 2022

Pizza con tapa de tarta hojaldrada de supermercado

1 tapa hojaldre de tarta pequeña, rodajas de tomate, albahaca, verdeo, aceite de oliva, 2 huevos, queso, semillas de girasol y sésamo.


lunes, 11 de julio de 2022

Napoletanas

Ingredientes

  • 1000gr Harina (harina fuerza scuola Pizzaioli)
  • 620 de agua
  • 1 gr de leva seca
  • 35 gr de sal marina

Preparación

  1. Amasado en 3 etapas 7 min  a intervalos de 10min
  2. 24 hs a TA(temperatura ambiente) 9-12°C apróx.
  3. 18 hs es bloque 
  4. 6 hs en bollo
  5. Horno 450°C  90 segundos


https://www.facebook.com/groups/225367265439699/posts/615008529808902/

"No al cierre de Imperio", 2002



"No al cierre de Imperio". Contratapa del periódico Nueva Sión. N°54, 10/10/2002.
Se refieren la histórica de Scalabrini Ortiz y Corrientes, Villa Crespo,

viernes, 1 de julio de 2022

Pizza Baciata con Biga

Biga

  • Harina 000/de fuerza 430 grs
  • Agua 210 grs
  • Leva fresca 5 grs

Refresco

  • Harina 0000/todo uso 55 grs
  • Harina integral 55 grs
  • Agua 210 grs
  • Oliva 5 grs
  • Sal 12 grs

Preparar la biga el día anterior. Recomiendo usar amasadora siempre con biga e ir incorporando el líquido restante de a poco chequeando la hidratación. Formar los bollos de 300 grs y dejar levar hasta duplicar.

https://www.instagram.com/p/Ce6UbfIFYrV/

Pizza con Biga

Biga, es un prefermento, una masa que haremos el día anterior con parte del agua y de la harina de la receta final. Eso aportará muchísimo sabor, aromas y liviandad a la masa.

Se hace con:

  • 1 parte de harina, 
  • 1/2 de agua y 
  • muy poca levadura.

Acá les dejo una receta de pizza para que prueben:

Biga hecha un día antes:

  • 100% harina Napoletana/panificable (575g)
  • 50% agua (287g)
  • 1g levadura seca / 3g levadura fresca

Refresco siguiente día

  • Biga
  • 22% resto del agua (126g)
  • 2% sal (11g)
  • 1g levadura seca / 3g levadura fresca

Una vez amasado y desarrollado el gluten formar bollos de 270-300g y usar al duplicar su volumen.