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sábado, 22 de abril de 2023

Pizza a la piedra vs. pizza al molde: dos estilos que dividen a los argentinos

Una es suave y esponjosa y la otra crocante y finita. Cada una tiene sus fanáticos y sus secretos. ¿Cuál gana la pulseada?

Difícil encontrar un paladar argentino que se resista a una humeante porción de pizza, con esa mozzarella derretida por el calor del horno, a punto casi de “chorrear” por los bordes de las porciones. Aunque la pizza reúne incondicionales en todas partes, hay una cuestión que divide los gustos. Un desacuerdo casi insalvable en el reino de las muzza: ¿pizza al molde o a la pizza piedra?

Son los dos estilos más clásicos, aunque existen muchas formas de preparar este manjar y cada una de ellas tiene incontables legiones de devotos acá y en el mundo que defienden a capa y espada uno u otro.

Es una preparación tan universal que importantes ciudades han hecho de ella un emblema del consumo masivo. Con recetas propias en cada país, pero fieles a la esencia, más allá de cómo se la llame y del estilo que asuma: New York style, napolitana, calabresa.

Pizza a la piedra vs. pizza al molde: cuál fue la primera pizza porteña

Diego Dávila, propietario de La tiendita al corte y profesor de la escuela profesional de pizzeros de APYCE, se remonta a la historia para contar que los primeros registros de la pizza en Buenos Aires se deben a la inmigración italiana, sobre todo la genovesa, que llegaba al puerto de la Ciudad y traía en sus maletas la receta de la pizza de su tierra.

Con la fórmula en mano, estos inmigrantes buscaron hornos con piso de piedra, como los de Italia, para replicar la preparación. Pero en Buenos Aires no encontraron hornos pizzeros, simplemente porque no había. “Entonces empezaron a hacer las pizzas sobre bandejas, en hornos panaderos. De modo tal que la primera pizza que se hizo en Buenos Aires fue al molde”, sostiene Dávila.

Así como no existían hornos especiales para cocinarlas, tampoco existían los “moldes pizzeros” como los conocemos actualmente. Eran placas de panadería, que solían ser rectangulares o cuadradas. “Algunas pizzerías clásicas todavía conservan ese formato que se usaba allá por 1920, sobre todo en las pizzas de verdura, fugazzetas o fugazzas”, suma Dávila.

“Luego se hicieron los moldes y se comenzaron a hacer pizzas redondas tal como se comercializan ahora”, agrega. Fue recién a mediados de los años 70, y sobre todo los 80, cuando la pizza a la piedra empezó a popularizarse y se convirtió en una moda que tuvo su tiempo de furor. Con el tiempo, pasaron ambas a convertirse en clásicos.

Cuál es la diferencia entre la pizza a la piedra y la pizza al molde

Como sus nombres lo indican, la diferencia básica radica en que aunque ambas se hacen al horno, una se coloca en un recipiente o molde que se lleva a hornear y otra directamente sobre la base del horno que debe ser de piedra.

Además, la pizza a la piedra necesita una temperatura más elevada ya que se hace directa, con todos los ingredientes, mientras que la de molde tiene una precocción (prepizza), y recién después se le ponen los ingredientes y se termina de cocinar.

También la masa se prepara de forma distinta. La de la pizza al molde es más hidratada, tiene tres fermentaciones, puede o no contener aceite y se hace con pocas horas de reposo o maduración. La masa a la piedra lleva menos agua, requiere aceite (también podría ser manteca o margarina, aunque no es lo tradicional), precisa menos levadura, tiene dos fermentaciones y, según la regla técnica a cumplir, debería reposar en frío entre 24/48 horas.

La pizza a la piedra, elaborada correctamente, es más liviana porque la masa está más tiempo madurando (acción enzimática que hace que la masa sea más sabrosa, más digerible y más dorada). En cambio, cuando está contenida por el molde resulta más pesada al estómago.

Por su modo de cocción, literal sobre piedra caliente, el piso o base de la pizza “a la piedra” es y debe ser muy crocante, tanto que no tiene miga. En cambio, la pizza al molde tiene piso, pero es de masa esponjosa, miga firme y pareja. Al cortar una porción se debería ver piso dorado, miga esponjosa y cubierta, o sea, que se separen las capas de la pizza.

Los secretos de la pizza al molde: cómo la hacen en La Mezzetta

Uno de los grandes referentes de este estilo es La Mezzetta (Av. Álvarez Thomas 1321), pizzería que desde el año 1939, en el corazón de Colegiales, se destaca por su pizza “bien al molde”, alta y esponjosa. Se la vende todo el día desde las 9 de la mañana hasta la medianoche y una hora más los viernes y sábados.

El secreto de su éxito es usar desde siempre buenos productos y el amasado diario. “Los cocineros dicen que hay que hacer una corona con la harina y poner la sal lejos de la levadura, pero nosotros batimos el agua con la sal y la levadura y lo sumamos a la harina mientras se amasa. Todo junto”, explica Luis Dovale, gerente del local con 28 años de experiencia en el rubro.

Para cubrir los pedidos del día tienen que hacer dos masas, cada una con 100 kilos de harina. Cada pizza es amasada a mano y se cocina en un molde de 36 centímetros de diámetro, pero con el calor se contrae un poco y puede quedar de unos 34 centímetros. Lleva aproximadamente 350 gramos de mozzarella, se cocina a más de 300° y se divide en 8 porciones que tienen entre 1,5 y 2 centímetros de alto.

Ningún sabor puede destronar del podio de pedidos a la de “mozza”, pero en esta pizzería la fugazzeta le está dando pelea, acercándose cada vez más a la imbatible y clásica cubierta que hizo de la pizza lo que hoy es.

Las claves de la pizza a la piedra: cómo la hacen en Los Campeones

Finita y crujiente, cocida sobre piedra a más de 300°. Así la sirven en Los Campeones (Av. Montes de Oca 856), pizzería fundada en 1954 en el barrio de Barracas. En coincidencia con La Mezzetta, la más vendida es la de mozzarella “por su precio más accesible y por la tradición”, dice Sebastián Conde, gerente del local.

Preparan la masa con harina, agua, sal y poca levadura. Una vez formado el bollo, se deja reposar 40 minutos. Para estirarlo hay una técnica: lo hacen desde el centro hacia los costados, con las puntas de los dedos. Debe quedar de unos 7 milímetros en crudo que luego, con su paso por el calor, subirá unos 2 milímetros más.

La pizza a la piedra convencional lleva unos 350 gramos de queso mozzarella mientras que en la de 10 porciones la cantidad asciende a 550 gramos. Con el horno profesional bien caliente (entre 300° y 400°), en tres minutos está lista la pizza. Pero, en un horno hogareño que tenga piedra, la temperatura no llegará a más de 200° o 250° así que recomiendan unos 7 minutos.

El maestro pizzero Diego Dávila asegura que en el interior del país la pizza más consumida es la que se hace a la piedra. Según él, el dato estadístico tiene cierta lógica, ya que la elaboración “a la piedra” es menos compleja y por eso podría ser que se produzca más. “Si no hacés bien las cosas, en una pizza al molde, se nota. En cambio, en una a la piedra, se zafa”, define.

La batalla por la preferencia de una u otra forma de preparar uno de los platos preferidos de los argentinos es simplemente una cuestión de gustos. La media masa tuvo un reinado indiscutido en sus orígenes inmigrantes, que se opacó décadas después con la novedad de la pizza a la piedra. Ahora salen juntas, cuando al grito de la orden de los mozos, los hornos empiezan a dorar ese manjar tan nuestro, tan universal.

https://www.clarin.com/gourmet/pizza-piedra-vs-pizza-molde-estilos-dividen-argentinos_0_fRKZJsDcfK.html

domingo, 30 de octubre de 2022

Pizzerias tradicionales porteñas: la Calle Corrientes, Pirilo y Ugis

Pirilo
En Argentina, o por lo menos en la Capital, el tema de la pizza es todo un tema que ocupa las preocupaciones de mucha gente, tanto como el partido de futbol del domingo, incluso, para muchos estas dos "pasiones" van de la mano.

Parte del problema actual a la hora de las criticas es que se define lo bueno y lo malo con el modo instagram activado; copa lo "fotogenico". Ademas existen grupos en redes sociales y canales de youtube dedicados basicamente a la pizza y hasta a cada pizzeria especifica donde los fanaticos y catadores con y sin conocimientos gastronomicos reales aportan fotos, videos y toda clase de opiniones y discusiones sobre el tema.

Frente a las opiniones sobre lugares como Pirilo, si ves la masa de esas fotos de pizzas no cambia nada con otras que se pueden ver de otros establecimientos, por ejemplo algunas de Las Cuaretas. 

La pizza de Pirilo es clasica, vale decir que es como antes, es de barrio adentro, de laburante que, con una buena porcion de masa, algo de grasa y queso, sigue trabajando con algo mas de energia y se va chupando los dedos. Por eso no hay sillas, por eso es de "dorapa", por eso es sin cubiertos, por eso no le gusta a "Maria Pia" (el famoso personaje interpretado por Jorge Montejo) porque no se come con cuchillo y tenedor; no se chorrea el queso ni tiene provolone, ni crust, ni espinaca con salsa blanca.

Las Cuartetas
Miren, incluso, viejas fotos de Banchero (con señores en gabardina y sobrero), pizza la molde, 4 centimetros de grosor, 1,57 pulgasas de pan, ¿chorrea queso?; respuesta: no.

Se tomo por costumbre, y esta sostenida en el tiempo, se suele entender como tradicion, que la pizza debe tener entre kilo a kilo y medio de queso, sin embargo eso no es asi o no es regla unica. 

Pirilo nunca te da la masa cruda o sin piso, quejas habituales en Güerrin y similares; es con horno a leña y pierde humedad, no lo compensa con la masa cruda ni toneladas de ingredientes encima.

Si, la pizza es pan con cosas arriba; si ves la historia de la pizza, es eso, esa es su esencia, su ontologia. La pizza no es finita como bordes inflados, esa es una forma de pizza y la historia de la Focaccia, el Sfincione lo deja claro (este ultimo y la pizza Rossa alla romana, son los parientes mas claros de la pizza canchera,  que se supone un invento argento). Ni hablar de la "pizza scima".

El Corte
Y aprovecho para "reflexionar" sobre algo mas, la creencia de que "la media masa" no es "al molde"; media masa es al molde, solo que "media masa". Una pizza hecha con la palita no es al molde; la metes con la pala, la dejas sobre los ladrilos del horno directo, sin lata alguna debajo, no es al molde.

Pirilo hace pizza la molde, no hace napoletana ni vende slices "gringas"; Pirilo hace una pizza que surge de un tradicion cuasi mixta entre panaderias gallegas y gustos genoveses  (y guarda con las cocas catalanas, quizas tambien hayan influido).

El queso es rico, pero si queres queso, come queso, compras un cacho de cuartirolo, de muzza (que ni la barraza es burrata asi que no nos rasguemos las vestiduras al cuete), cortas un cacho y te lo lastras; pero si queres pizza, entonces trata de comer pizza, que como es logico puede llevar queso. Es como con el pan dulce, si queres frutas abrillantadas, toma un puñado y metetelo en la boca, si queres pan dulce, comes pan que lleva frutas abrillantadas... o no.

Pirilo llama las cosas por su nombre, no hay fugazzeta, hay fugaza con queso y si hubiese fugazzeta no se mencionaria como rellena porque la fugazzeta se llama asi por eso, porque es rellena a diferencia de la fugaza y la fugazza con queso.

Si el lugar es sucio, cosa que de seguro no pasa en ningun sitio del centro (¿¡!?), llamen a bromatologia; si les cae mal "La Piru", no la jodan porque es K/Peronista,... que ya bastante tiene con esa tragedia y no se da cuenta; no la vayan a jorobar para ver si es o no es fugazza con queso el nombre correcto, porque ella tiene razon, ademas es peleadora si la jorobas y te lo dice claramente. 

Sfincione
Se la puede ver a la propietaria, porque alli si traban y atienden los dueños, en videos que la gente registra, es buena onda la mina, siempre que no la jodan. Si te gusta "el caretaje" al que ademas le tenes que dejar propina (favoreciendo a la empresa que paga menos, total vos le das los extras para no sentirte mal) anda a calle Corrientes, anda y paga la cerveza vale 3 veces mas y es de supermercado (por mas que se llame Patagonia, que ademas es de Quilmes).

La calle Corrientes, por otro lado, no tiene nada malo en si misma, son experiencias distintas; los lugares estan buenos, podes ir con amistades, con la familia y ocupar una mesa. 

La diferencia de "al paso" (que sera "al corte") y  "de dorapa", con la mesita y el servicio de mozos es esa. Pero ademas, las porciones pueden ser recalentadas. La pizza entera sale directa del horno y para en tu mesa, la comes y a otra cosa. La porcion sale de una pizza cortada que descansa en el mostrador, sale de a pedacitos, de a "slices", a porciones y dependiendo de la velocidad de salida de esos trozos, se enfrian mas o menos, se reponen mas rapido o mas despacio y lo que queda no lo tiran, lo recalientan y sale a publico porque si la sacan tibia o fria la gente se queja, como suele ser parte de lo que se le critica a Pirilo.

Los Tres Ases
Despues hay otros problemas que se pueden citar y que es recurrente en muchos sitios, tiene que ver con la fermentacion, el uso de toneladas de levadura para acelerar procesos. Podes usar poca levadura, fermentacion prolongada en frio y la masa es mejor, mas digerible sin necesidad de tapar los posibes restos de sabor y olor a levadura con tonelada de otros ingredientes.

Los gustos son como los colores (tonos), hay muchos y dar con el gusto de cada paisano es complejo.

Si a una pizza necesitas ponerle tonelada de queso y "vitamina" (chimichurri pizzero) para que sepa rica, entonces quizas no sea buena pizza; aunque puede que si.

Que la pizza no puede llevar ananá y que un italiano moriria antes que eso... no señor!; Fainá con trozos de ananá se vende en Italia.. .y otra con Nutela.

La idea de la pizza tradicional muchas veces defendida y otras tantas criticada, no nace de un establecimiento gourmet y las pizzerias catalogadas como clasicas estan muy lejos de las estrellas Michelin y, en cierto punto, es eso lo que nos gusta; estan cera del antiguo bodegon. en gran parte, como pasa con buena parte de las comidas consideradas tradicionales, nacen de la pobreza. No obstante, bien podrian mejorar los productos. 

Pizza Rossa Alla Romana
Si algo enferma en Argentina es el costo de las cosas (desde maquinarias como amasadoras, sobadoras, hornos hasta el queso o la harina), por la constante perdida de valor de la moneda nacional y esto se suele ver en la falta de inversion y la utilizacion de ciertas materias primas. No es lo mismo usar morrones enlatados que morrones naturales; evidentemente me diran que es diferente incluso en el tiempo que se destina al producto, abrir la lata lleva menos tiempo que dar golpe de calor al morron, luego golpe de frio para posteriormente pelarlo.

Un punto fundamental es la capacidad de produccion, en ese sentido, debe ser mas productivo Ugis que Güerrin. Ugis tiene camiones que reparten la masa lista a sus diferentes puntos de ventas, donde luego, un maestro pizzero, estira, arma y hornea. Produccion en masa, estilo gringo. Produccion y competitividad. Esto no tiene que, necesariamente, ir en detrimento de la calidad, es solo un mecanismo de trabajo.-

Pizza de Cancha
Podes tener un lugar donde se amasa y fermenta, con tiempos prolongados y en frio, con varas maquinas amasadoras y camaras de frio para fermentacion; luego logistica para distribucion.

Mas producis, mas bajas costos y podes ofrecer mejor precio final o tener una mayor ganancia residual en funcion de precio de mercado.

Ugis es ejemplo de esto, ellos no seguian el precio de mercado, ellos producian y competian con precio economico. Obviamente no era la pizza pesada y desbordante de ingredientes; la exageracion nacional que tiene esa gracia particular que, por lo menos a este servidor, tambien gusta y mucho.

Fainá con Ananá en Vino E Farinata, Italia
La pizza para ser buena no tiene que estar atiborrada de cosas con sabores que se tapan unos a otros, no tiene que chorrear aceite; eso es rico, pero no necesariamente es bueno ni es lo unico ni a lo que hay que apuntar de forma inexorable.

Parte del tema, tambien, es lo que se paga y se ven precios desproporcionados a los cuales nos adaptamos y terminamos aceptando como validos, entonces, si pagas $1800 por una pizza "canchera" -cosa que es una locura-, lo minimo que buscas es que sea contundente con una salsa notoria (en algunos lados le ponen anchoas). 

Como se ha dicho, se paga una cerveza en jarra de litro, 3 veces lo que podes pagar en un supermercado, una desproporcion enorme para un establecimiento que no se abastece en el super sino, directo al productor o a un revendedor/distribuidor con la diferencia de precio que eso supone.

Camion de Ugi's
Tambien se paga "cubierto" o el uso de la mesa; una cosa vergonzosa. Ademas existe la obligatoriedad impuesta de la propina cosa que en paises como Corea del Sur es casi un insulto.

El tour pizzero en CABA no se queda en Calle Corrientes ni se limita en San Telmo a Pirilo, hay otras pizzerias de renombre en los distintos barrios porteños, Angelin (Volla Crespo), La Mezzeta (Villa Ortúzar), Pichin (Balvanera), Los Tres Ases (Avellaneda), La Guitarrita (Nuñez), San Antonio (Boedo), San José (Flores). Burgio (Belgrano) son solo algunos de los nombres que hay que incluir en el mapa de la pizza porteña.

Y siguen apareciendo nuevas casas pizzeras con diferentes propuestas y estilos.

sábado, 22 de enero de 2022

¿Ricardo Ravadero, el culpable de la pizza porteña?

Ricardo Ravadero, genovés migrado a la Argentina a principios de 1890 que se estableció en la Boca, fue quien, con apenas un caballete de pino y una pizzera de tapa cónica, comenzó a hacer pizza en su casa para venderla en la calle, siguiendo alguna receta de su Italia natal.

Se hizo muy famoso en su época y en su barrio, pero seguramente jamás imaginó que estaba introduciendo el plato más popular entre los porteños. 

Si esto fue así como lo describe Estampas de Buenos Aires, de Carlos Szwarce, contradice o matiza la versión más conocida sobre el introductor de la pizza en Buenos Aires. Esta versión dice que otro inmigrante genovés, llamado Agustín Banchero, abrió en 1893 una panadería donde en algún momento comenzó a vender pizzas. En 1932, casi cuarenta años después, inauguró una de las primeras pizzerías de toda Argentina en el barrio de La Boca, la legendaria Banchero. 

Sea como sea, entre genoveses queda la cosa.


miércoles, 12 de enero de 2022

12 de enero – Día del pizzero en Argentina

El 12 de enero se celebra el Día del trabajador pizzero y pastelero en Argentina, y en una buena parte de Latinoamérica. ¿A quién no le gusta la pizza? Argentina está entre los países que más pizza consume a nivel mundial. La pregunta que siempre surge es “¿Cuál es la más rica? ¿Cuál es la mejor pizzería? ¿Cuál es tu gusto preferido?

Sin entrar en discusiones al respecto, te contamos que según un estudio realizado precisamente por APPYCE (La Asociación que nuclea a todas las pizzerías del país) la pizza de “muzza” lleva la delantera (elegida por un 19% de los argentinos), la clásica de jamón y morrones lleva el segundo lugar en el podio (elegida por un 17% de los encuestados), el tercer puesto es para la “napo” (con un 15%) y la fugazzeta con un 13%. ¿Lo sabías?

En esta fecha tan especial no podíamos dejar de contactar a uno de los referentes, uno de los principales periodistas de nuestro país, gastrónomo y escritor (hace muy poco presentó el libro “Santa Empanada”) … hablamos por supuesto de Pietro Sorba que nos dice:

“El día del pizzero que se celebras todos los 12 de enero y es una oportunidad emocionante para hablar de lo que significa la pizza para la gastronomía del país. Es, nada más y nada menos, que un aporte histórico y contundente de los inmigrantes al esquema gastronómico nacional. Ese conocimiento que vino de Italia se adaptó a la nueva patria hasta transformarse en un modelo de pizza nuevo que los argentinos adoptaron sin reservas hasta amarlo perdidamente. “

Pietro también agrega “Una parte muy importante de este éxito se debe a los miles de pizzeros que con su trabajo sacrificado y su creatividad hicieron posible la enorme popularidad de esta especialidad. A todos ellos debe ir nuestro agradecimiento más profundo. Y no olvidemos que el 12 de enero se festeja también otro oficio gastronómico muy noble y querido: el del pastelero.”

Si hablamos de la creatividad argentina al hablar de pizza tampoco podemos dejar de hablar con otro apasionado argentino Danilo Ferráz (maestro pizzero, dueño de varias pizzerías y un referente de la “pizza a la parrilla”) que nos cuenta:

“La pizza a la parrilla realmente cambió mi vida, fue el inicio de una carrera / profesión, mi entrada al mundo de la pizza me dio muchas satisfacciones y te diría a la gastronomía ya que después fui creciendo como cocinero pero por sobre toda las cosas como pizzero, me acerco a gente que admiro y respeto desde hace años y con los que hoy disfruto de una relación de colegas unidos por la pasión y el trabajo”.

Al hablar de pizza es una obligación hablar de los orígenes de la pizza en Italia, conversamos con el italiano Maurizio De Rosa nacido en Nápoles (Italia), descendiente de tres generaciones de panaderos instalado en Argentina que nos cuenta:

“Aprendí el oficio de pizzaiolo cuando era joven gracias a las enseñanzas de mi querida tía Antonietta, que tenía su pizzería en el barrio Español, en Nápoles”.

Maurizio, es el creador y capo di tutti en “Pizzería De Rosa”, inauguró posteriormente “Pierino”, “Celeste” y “Prova” en New York, llevó la cultura de la cocina napolitana a los Estados Unidos, para abrir posteriormente “Pizzería Partenope” en La Lucila.” Y Pizzería “San Paolo” en Palermo.

La pizza argentina está muy bien posicionada en el mundo y anualmente APPYCE presenta un equipo en el Campeonato Mundial de la Pizza que se realiza en Parma, Italia que participan los mejores exponentes del planeta donde Miguel Villaba (maestro pizzero, docente de nuestra escuela y perteneciente a la cadena de pizzerías La Continental) además de fanático, inquieto y apasionado por los sabores de la pizza, fue el mejor clasificado argentino en las últimas ediciones del certamen internacional donde nos cuenta

“La pizza argentina es única en el mundo, refleja el origen del sur y del norte de Italia sumándole el sello del argentino en abundancia, sabores y costumbres por ejemplo el clásico comer la pizza de dorapa o dar el último toque gourmet a la pizza pintándola con el tradicional chimichurri pizzero, uno de los mejores secretos mejor guardados de todo pizzero».

https://radiotvturistica.com/12-de-enero-dia-del-pizzero-en-argentina/

martes, 2 de julio de 2019

Pizzas (Argentina)

Pizzería "Banchero", barrio de La Boca. S/f.
Buenos Aires, República Argentina.
Dpto. Documentos Fotográficos. Inventario 332972. Caja 42.
(AGN│Archivo General de la Nación)
Cuenta la historia que la actual pizza se desarrolló hacia el siglo XVII en Nápoles, de donde proceden las primeras referencias documentales sobre una especie de tarta con tomate. Luego, en 1889, se le agregó el queso cuando estaba de visita la reina Margarita de Saboya, a quien le sirvieron una pizza con los colores de la bandera italiana: rojo (tomate), blanco (mozzarella) y verde (albahaca). Por eso desde entonces a esa especialidad se la llama pizza Margherita.
La mezcla de costumbres napolitanas, sicilianas y genovesas dio forma a la pizza argentina: se dice que la primera del país la hizo Nicola Vaccarezza en 1882, un napolitano que alquilaba un horno de pan en el barrio de La Boca. En ese entonces la pizza era bastante más austera, sin queso y alimento de gente pobre. En 1893 llegó de Génova don Agustín Banchero, puso una panadería y creó la fugazza con queso (derivada de “fugassa”, focaccia en genovés), una masa con cebolla a la que le sumó queso. Recién en 1930 comenzaron a proliferar las pizzerías, y Banchero fue –en 1932– una de las primeras en abrir. Hacia la década del ’40 la pizza no sólo era parte del paisaje urbano sino también un hábito muy arraigado que aún se conserva en las miles de pizzerías que pueblan Buenos Aires.
La fugazza con queso fue patentada por la familia Banchero en la década de 1950.
La fugazzeta, compuesta por una masa de fugazza rellena y con cebolla rallada en su parte superior, es ofrecida en cualquier pizzería porteña. Esta variante fue inventada por Juan Banchero.
Ricardo Ravadero, genovés que
se dedicó a la venta callejera de pizzas
En la Argentina existen tres tipos de masa: “a la piedra” (fina y crocante), “de molde” (más gruesa, muy leudada y no muy crocante) y la “media masa”, que también se vende en panaderías y supermercados como prepizza. Una de las variedades más difundidas es la Muzzarella, que significa agregarle salsa de tomate, queso muzzarella, aceitunas verdes (a veces) y adobo con orégano, pimentón y pimienta. Le siguen la Fugazza de masa y cebolla, la Fugazza con Queso y la Fugazzeta rellena (masa rellena de jamón y queso, con cebolla y queso por arriba). También se encuentra la Especial: queso, tomate, jamón cocido, aceitunas y morrones. La de anchoas: masa, salsa de tomate y anchoas. 
La pizza Napolitana tiene dos variantes: la pizza Marinera, con tomate, ajo y orégano; y la célebre Margarita, con queso mozzarella y albahaca fresca.
Otras variedades tradicionales de pizza son la Calabresa con longaniza o chorizo seco y la pizza Cuatro Quesos que lleva una combinación de Muzarella, Queso azul, Provolone y Parmesano.
La pizza Primavera lleva queso muzarella, un poco de parmesano, salsa de tomate con perejil y ajo, oregano, tomate cortado en rodajas o cubos, morrón asado (preferentemente), abundante huevo duro picado y aceitunas (negras, verdes o ambas).
Pero el menú pizzero parece no tener fin y, además de las clásicas mencionadas, también hay otras con un toque más “gourmet”: con palmitos, champignones, roquefort, provolone, de acelga y salsa blanca o la popular de jamón crudo, rúcula, parmesano, aceitunas negras y un chorrito de aceite de oliva.
Llegamos casi al infinito con variantes dulces o agridulces como la clásica con rodajas de ananá o piña que muchs veces suele llevar por encima azúcar quemada (los extremistas le saben agregar alguna salsa como caramelo)
La pizza “de cancha” (canchera) es la mas basica de las pizzas y está compuesta por una masa cubierta de salsa de tomate muy condimentada y sin queso mozzarella. Por lo general se come fría. Se asegura que su creación corresponde a Angelin.

sábado, 16 de febrero de 2019

Pizza al Molde - Media Masa

La pizza al molde es esa pizza que se come muchas veces de parado, al paso, con mucha muzzarella escapándose por los costados y un espesor de masa bastante pecaminoso. Es la pizza “prohibida”, la que chorrea aceite y que algunos consideran un exceso, pero...
Mientras que para otros es un gustito que vale la pena darse con cierta frecuencia más que de vez en cuando.
Es la preferida por los adeptos de la pizza más tradicional, la que todavía se encuentra en las antiguas pizzerías de barrio y donde se sigue vendiendo la pizza al corte y a la vista, con mozos vestidos a la vieja usanza, con heladeras repletas de flanes y budines de pan, y con sifones de soda en las mesas o botellas de vino servido en vasos de vidrio verdosos. Allí reinan la fugazzeta, la de jamón y morrones, la mixta o la clásica de muzzarella y aceitunas.
Hay dos versiones de pizza al molde, la que mide dos centímetros -y hasta un poco más también- y la media masa, que tiene una altura de un centímetro y medio, aproximadamente.
Se distingue de la pizza a la piedra justamente porque es más ancha, aireada y esponjosa.
Pero esto no se logra solamente colocando la masa en un molde. Hay una serie de procedimientos técnicos que permiten obtener tal resultado, como hacer una masa con más agua (la media masa lleva 600 cc de agua por kilo de harina mientras que la pizza a la piedra lleva 500 cc de agua por kilo de harina) y más levadura (la media masa lleva 40 gramos por kilo de harina, y la pizza a la piedra lleva unos 25 g de levadura por kilo de harina).
Además, la pizza al molde requiere de un leudado extra en relación a la pizza a la piedra. El primero tiene lugar cuando se hacen los bollos y se dejan leudar hasta duplicar su tamaño. El segundo, cuando se colocan en el molde y se ponen a leudar nuevamente antes de llevarlos al horno. La pizza a la piedra tiene un solo leudado y luego se cocina directamente en el horno de barro. El doble leudado de la media masa permite obtener una miga más gruesa y alveolada, característica fundamental de este tipo de pizzas a diferencia de la pizza a la piedra, mucho más delgada y compacta.
Es, además, la pizza ideal para hacer en el horno de nuestra casa. Porque se elabora en las pizzeras hogareñas, dejándose fermentar al calor de la cocina y sobre la mesada. De un kilo de harina se pueden obtener entre tres y cuatro pizzas, dependiendo del grosor deseado y del tamaño de la pizzera.
En cuanto a la muzzarella, no hay que ser escuetos cuando de media masa se trata. Si la muzzarella no chorrea, no merece ser llamada como tal. Es una característica tan argentina como el asado porque, a diferencia  de los italianos que miden más la cantidad de ingredientes según la proporción, aquí la muzzarella tiende a ser muy generosa, expansiva y protagonista indiscutible. Dada la cantidad que lleva, para que la muzzarella se derrita en forma pareja, lo ideal es rallarla o picarla y no colocarla en trozos grandes, como se suele hacer para ahorrar trabajo. De lo contrario, habrá que esperar más tiempo para que el queso se derrita, la masa se puede pasar de cocción y quedar muy dura. La fugazzeta es una de las variedades más solicitadas de la media masa. Tanto, que hasta tiene sus fanáticos. Y no es para menos. Su característica más preciada es el contraste crocante y la combinación de texturas que se obtiene de la mezcla del queso con las cebollas tostadas. Para que éstas se tuesten, conviene terminar la cocción en la parte más alta del horno. Estará lista cuando las puntas de la cebolla se empiecen a dorar y a doblar, adquiriendo ese color marrón oscuro tan particular.

Ahora, lo difícil será decidir qué vamos a hacer el fin de semana que viene: si una fugazzeta, una de jamón y morrones, una de muzzarella con aceitunas y orégano o una media masa más moderna con hojas verdes y algún toque especial de la casa.

Ingredientes 
Receta para 4/5 pizzas

Masa de pizza media masa
  • Harina 0000…1 kg.
  • Agua…620 ml.
  • Sal…30 grs.
  • Manteca…40 grs.
  • Levadura…50 grs.
  • Aceite de oliva…20 grs.
Salsa de tomates
  • Tomates triturados…400 grs.
  • Aceite de oliva…2 cdas.
  • Sal y pimienta…c/n
  • Diente de ajo…1 unidad
  • Orégano…c/n
Condimentos
  • Mozzarella…300 grs.
  • Aceitunas verdes…c/n
  • Aceitunas negras…c/n
  • Orégano…c/n
Procedimiento
  1. Para ver el procedimiento de cómo hacer la salsa de tomates:
    Triturar o licuar los tomates, colocarlos en un bowl y agregar el aceite de oliva, la sal, una pizca de pimienta, oréganos y el ajo picado finamente. Revolver bien y reservar hasta su uso. La salsa de tomate, se coloca en crudo sobre la masa. Se puede conservar en heladera por máximo de 2 días o bien en freezer.
  2. Para ver el procedimiento de la masa de pizza media masa:
  3. Una vez que los bollos de masa estén listos, estirarlos sobre las pizzeras previamente aceitadas, esparcir la salsa de tomate y dejarlos reposar unos 15 minutos. 
  4. Llevar a horno precalentado a 230°C  cocinar hasta dorar levemente la base. 
  5. Retirar la pizza del horno, cubrir la superficie con la mozzarella, aceitunas verdes, negras, orégano y volver al horno hasta que esté bien crocante.


Pizza "de molde", "media masa" y su diferencia con "a la piedra"


La pizza al molde caracteristica la ciudad de Buenos Aires, tiene dos versiones, la que mide dos centímetros -y hasta un poco más también-, y la media masa que tiene una altura de un centímetro y medio, aproximadamente. Esta ultima se distingue de la pizza a la piedra justamente porque es más ancha, aireada y esponjosa.
Pero esto no se logra solamente colocando la masa en un molde. La media masa lleva 600 cc de agua por kilo de harina mientras que la pizza a la piedra lleva 500 cc de agua por kilo de harina,  más levadura (la media masa lleva 40 gramos por kilo de harina, y la pizza a la piedra lleva unos 25 g de levadura por kilo de harina).
Además, la pizza al molde requiere de un leudado extra en relación a la pizza a la piedra. El primero tiene lugar cuando se hacen los bollos y se dejan leudar hasta duplicar su tamaño. El segundo, cuando se colocan en el molde y se ponen a leudar nuevamente antes de llevarlos al horno. La pizza a la piedra tiene un solo leudado y luego se cocina directamente en el horno de barro. El doble leudado de la media masa permite obtener una miga más gruesa y alveolada, característica fundamental de este tipo de pizzas a diferencia de la pizza a la piedra, mucho más delgada y compacta.
Es, además, la pizza ideal para hacer en el horno de nuestra casa. Porque se elabora en las pizzeras hogareñas, dejándose fermentar al calor de la cocina y sobre la mesada. De un kilo de harina se pueden obtener entre tres y cuatro pizzas, dependiendo del grosor deseado y del tamaño de la pizzera.
En cuanto a la muzzarella, no hay que ser escuetos cuando de media masa se trata. Es una característica argentina porque, a diferencia de los italianos que miden más la cantidad de ingredientes según la proporción, aquí la muzzarella tiende a ser muy generosa, expansiva y protagonista indiscutible. Dada la cantidad que lleva, para que la muzzarella se derrita en forma pareja, lo ideal es rallarla o picarla y no colocarla en trozos grandes, como se suele hacer para ahorrar trabajo. De lo contrario, habrá que esperar más tiempo para que el queso se derrita, la masa se puede pasar de cocción y quedar muy dura. 
La pizza al molde es esa pizza que se come muchas veces de parado, al paso, con mucha muzzarella escapándose por los costados y un espesor de masa bastante pecaminoso. Es la pizza “prohibida”, la que chorrea aceite y que algunos consideran un exceso, pero...mientras que para otros es un gustito que vale la pena darse con cierta frecuencia más que de vez en cuando.
Es la preferida por los adeptos de la pizza más tradicional, la que todavía se encuentra en las antiguas pizzerías de barrio y donde se sigue vendiendo la pizza al corte y a la vista, con mozos vestidos a la vieja usanza, con heladeras repletas de flanes y budines de pan, y con sifones de soda en las mesas o botellas de vino servido en vasos de vidrio verdosos. Allí reinan la fugazzeta, la de jamón y morrones, la mixta o la clásica de muzzarella y aceitunas.


La Pizza Canchera

Pizza de cancha, sólo salsa de tomate condimentada.
La Pizza Canchera o de cancha tendria sus origenes por los alrededores de la cancha de Atlanta, donde Oscar Vianini, allá por 1938, empezó a ir al finalizar los partidos (o antes, según quién te cuente la historia) con un tablón y un par de caballetes, un tacho lleno de pizzas frías, sin queso, sólo salsa de tomate condimentada. Parece que el éxito fue instantáneo. Y su nombre estaba cantado.
Oscar fue el fundador de Angelín, una de las pizzerías más tradicionales de la ciudad que, hasta el día de hoy, ostenta como una medalla en su vidriera la leyenda “creador de la pizza canchera“,  y donde se sigue preparando con aquella receta y con su tamaño original, más grande que el resto de las pizzas.
Y no deja de ser curioso que en un país donde no se concibe una buena pizza que no desborde de mozzarella o queso que chorree y “haga hilitos” (una marca de identidad que la diferencia de la italiana), haya ganado tanta popularidad una versión que sólo lleva salsa de tomate.

Av. Cordoba 5270 , 1414 Villa Crespo, Distrito Federal, Argentina.

¿Qué diferencia la pizza de Nápoles de la Argentina?

El chef Maurizio de Rosa con una
pizza porteña en la mano derecha
y una napolitana en la izquierda.
Nápoles es la cuna de la pizza, pero ésta, manjar de los dioses, ya es una preparación de carácter universal. La diáspora peninsular diseminó su concepto a las Américas y de allí saltó al resto del mundo. Pero en esa expansión, se fue transformando. Y entre los ingredientes que los inmigrantes encontraron al llegar a sus nuevos países y la nostalgia que llevaban en el corazón, nacieron nuevas recetas de pizza que se fueron consolidando como tradiciones locales. Entre ellas, obviamente, está la porteña,
Aquí, fueron los gallegos, que eran los que se dedicaban a la gastronomía, y no los napolitanos, los que tenían las pizzeríasLa inmigración genovesa había traído la focaccia, con lo cual, ya del vamos partimos de un híbrido. De esa forma, se fue distanciando cada vez más la pizza original de su pariente argentina. Hoy, una y la otra no se parecen casi en nada.
¿Cuáles son la diferencias? Empiezan desde el vamos:
  1. El proceso. Para hacer una típica pizza de molde porteña se arranca por utilizar un kilo de harina triple cero y 30 gramos de levadura. Se mezclan ambas con la mano y luego recién se le agrega 30 gramos de sal, 600 gramos de agua y aceite. Se amasa de 10 a 20 minutos y se deja leudar el bollo una media hora en un cajón de madera. Luego, se aceita un molde enlozado y , encima, se coloca la masa. Allí descansará entre 3 y 4 horas.
    En cambio, el proceso de la pizza napolitana arranca al revés: por el agua. Un litro, para ser más preciso. La levadura va a dentro del agua, de 3 a 5 gramos, según la temperatura ambiente. Y con una mano sola, se va agregando la harina. En realidad, para obtener una masa tradicional, aquí se necesitan usar 3 tipos de harinas: una de contenido alto de gluten, otra de fuerza y otra proteica, que se van agregando en ese orden con un movimiento que imita una pinza mecánica. Así, hasta lograr el “punto pasta”, unos 20 minutos más tarde. Se deja descansar una media hora, se confeccionan los bollos, y luego, deberá descansar en un cajón de madera de cerezo como mínimo unas 8 horas para contribuir a su mejor digestión. El resultado, es una mezcla elástica, que se la toca y regresa sola.

  2. Los ingredientes que van sobre la masa. Son dos historias que se han bifurcado. Los argentinos cocinan el tomate perita con ajo y orégano. Los italianos, en cambio, le ponen el tomate tipo San Marzano, crudo. Este tiene una acidez especial, ya que proviene de suelos volcánicos. También hay divergencia con la muzzarela. Para la pizza porteña se usa una que viene en barra y es seca. Se necesitan unos 250 gramos. En cambio, para hacer una auténtica preparación napolitana, hay que usar la muzzarela (o fior di latte) que viene en su suero (sólo 100 gramos). Y un chorrito de aceite de oliva para terminar. No agregamos jamás orégano y mucho menos aceitunas, una tradición que es muy difícil saber de dónde salió. Hay que destacar además que antes de colocar los ingredientes sobre la pizza es necesario realizar un movimiento de cacheteo (o schiaffo) para lograr la forma tradicional napolitana. Se hace primero la corona (corniccione) manipulando con los dedos desde el centro hacia los bordes. De esa manera, obtendremos un borde con aire.

  3. Cocción. Ya tenemos dos preparaciones divergentes, por lo que no debe sorprendernos que también difiera la filosofía que empleemos a la hora de cocinarlas. Para la pizza porteña, necesitamos madera de quebracho (colorado o blanco), que es bien dura y alcanza una temperatura de 300 grados. Esta se cocinará en su molde durante unos 10 minutos, lejos del fuego.


    En cambio, para la napolitana, necesitamos madera de roble o haya (o eucalipto, si no hay otra) que logra una llama efusiva y eleva la temperatura del horno a 485 grados. Necesitamos un fuego alto porque nuestra pizza estará sólo 60 segundos expuesta al calor, aunque no en un recipiente, sino sobre una pala. Hacia el final del proceso, el pizzero hará pasar la masa por sobre el fuego, elevando la pala hacia el techo del horno. Con esto se logra que ésta se hinche, lo que técnicamente llamamos el alvéolo. El pizzero debe manejarse de manera muy eficiente y rápida para conseguir que todo le salga perfecto. El resultado, claro, estará a la vista. Y al gusto.


Pizza Tradicional - Variedades.

Prefacio

En el mundo de la pizza tradicional en Argentina hay varios puntos a tener en cuenta al hablar de una buena pizza.
Primero que nada, un buen amasado. Uno nota a simple vista los "agujeros" que puede tener la masa, y simplemente apretándola con el tenedor y dejándolo de hacer, uno ve cómo lentamente vuelve a su estado normal. Esto quiere decir que la masa es liviana, no sólo que no caerá pesada, sino que ahí uno puede ver el gran trabajo de los cocineros al hacerla, ya que lograr eso es lo más difícil del amasado. Por supuesto, esto en la pizza "a la piedra" se pierde, y justamente por eso, ésta última no entra en la categoría de “pizza tradicional”.
Lo segundo también, es que la pizzería no sea tacaña a la hora del uso de la muzzarella, ya que ésta y el amasado son parte del alma de una buena pizza.
Por último, y no menos importante, es que la pizzería no sea una cadena. Esto a la hora de comer se nota. Cada pizzería tiene su horno, y es irremplazable; y segundo, que al tener cadenas, ya se pierde el contacto directo con el dueño del local. Se termina transformando en una pizza industrial, un producto en masa, y por más de que suene a delirio cósmico, todos sabemos que todo en hiperproducción pierde la calidad.
Las buenas pizzerías tradicionales tienen un solo local, a veces uno o dos más como mucho, y lo que a algunos les parece hasta extraño es que hoy en día, muchas no tengan envío a domicilio. Eso es una de las cosas más lindas de las pizzerías tradicionales, aunque no lo valoremos. Si hubieran muchos locales y si pudiéramos comerla siempre en nuestra casa, se perdería el valor de salir a disfrutarla, de entrar en estos lugares históricos y por supuesto también se perdería lo más atractivo de las pizzerías tradicionales, EL FOLCLORE DE COMER DE DORAPA.



Variedades:
  • Muzzarella: Masa, salsa de tomate y muzzarella.
  • Especial: Masa, salsa de tomate, muzzarella, jamón, morrones, y en algunos casos aceitunas verdes.
  • Napolitana: Masa, salsa de tomate, muzzarella, ajo y tomate en rodajas.
  • Fugazza: Masa y cebolla.
  • Fugazza Con Queso: Masa, cebolla y muzzarella (ARRIBA).
  • Fugazzetta: Masa, muzzarella (queso crema en algunos casos) y cebolla. (ÉSTA ES RELLENA, ¡LA FUGAZZA CON QUESO NO!).
  • Canchera: Masa, salsa de tomate, pimentón y otras especias.
  • Anchoas: Masa, salsa de tomate y anchoas.
  • Pumarola: Masa, salsa de tomate, cebolla y especias.
  • Fainá: Harina de garbanzos, agua, aceite de oliva, pimienta y sal.
RECUERDEN:
  • La FUGAZZETTA siempre es rellena, a diferencia de la FUGAZZA con queso,  el que dice "fugazzetta rellena" es lo mismo que el que dice, "pelota redonda", ya se sabe que es así.