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sábado, 20 de abril de 2024

La Popular, la pizza de cancha que es una marca de Rosario


Se vendía en todos los estadios y estaba asociada a la pasión por el fútbol, pero hoy solo se consigue en el Gabino Sosa

Hay un hilo fino y fuerte, casi invisible, que entrelaza a jugadores de fútbol, escritores, músicos, youtubers, tiktokers y muchos más: el afán por ser popular. Pero, ¿qué es ser popular? La Real Academia Española (RAE) entre sus acepciones, lo define como lo “perteneciente o relativo al pueblo” o “que es estimado o, al menos, conocido por el público en general”.

La pizza de cancha en Rosario nació con un guiño del destino, una estrella propia, un nombre que guiaría su camino: La Popular.

A la Real Academia Española le faltó en su descripción agregar que ser popular no tiene precio, no se compra. Se es o no se es popular. Esa es la cuestión.

Y la pizza La Popular lo es, haciendo honor a su nombre.

Harina, agua, una pizca de sal, tomate, un poco de verdeo y mucho aceite. Ah, y servilletas de papel. Servilletas de bar antiguo, como de papel glasé, que nunca alcanzaban para limpiarse del todo las manos llenas de aceite, pero sí para envolver una porción y mil recuerdos. Y sin queso, para sostener la tradición (y porque sería impracticable, según sus hacedores).

Ese acto de comer una porción de La Popular, era mucho más que saciar el hambre, era abrirse camino hacia un mundo nuevo.

Las imágenes -incorruptibles a pesar del tiempo- del carrito naranja, del pizzero cortando la plancha en dobles rectángulos, de los hinchas más jóvenes que bajaban corriendo los escalones para llegar primeros a comprar.

Imágenes que están abrazadas a la ilusión de una victoria en la antesala de un partido, a la esperanza de dar vuelta un resultado en el entretiempo, a la salida de la tribuna para festejar un triunfo en familia o con amigos.

Quizás con un abuelo ofreciendo el manjar rosarino a su nieto o su nieta.

Quizás un padre o una madre, iniciando a sus nenes en los ritos paganos del fútbol.

Quizás con esos amigos de cancha que son amigos porque uno los ve siempre, aunque no sepa sus nombres.

Y si tocaba una derrota, ese “no importa, vas a ver que el próximo ganamos”. Y una pizza popular como consuelo para que vuelva la alegría.

La pandemia dejó su rastro en la historia. Encuentros por meet, home office, falta de capacidad respiratoria en aquellos que tuvieron Covid y el uso de barbijos y alcohol en manos, entre otras.

Entre las secuelas hay una que todos percibimos, aunque no se hable tanto: la pérdida de esa fantástica ceremonia que sugiere comerse una porción de pizza popular antes, durante o después de un partido del equipo de nuestros amores.

Hasta marzo de 2020 se podía adquirir una porción dentro de los mismos estadios de Central y Newell’s. Ya no.

Quedan aún guardados en la memoria los recuerdos de sus épocas de gloria en el Gigante de Arroyito. Allí, en principio, se podía conseguir en el ingreso de Cordiviola, y años después en la convergencia que se produce entre las cabeceras de la “platea del río” y la “popular de Génova”, donde coexiste el público de diferentes tribunas desde que en los estadios no hay visitantes.

Hay quienes recuerdan también que hasta mitad de la década del 2010 los micros de la hinchada que salían para acompañar al equipo en su derrotero de visitante, con el traslado incluían una pizza La Popular entera cada 4 personas a manera de vianda para el viaje.

Atrás quedaron los tiempos en los cuales se podía comprar en la cancha de Newell’s, en la popular “del palomar”, o incluso desde la platea pasándola a través de la reja que divide ambas gradas. Hay quien recuerda también la bici con el carro, estacionada en el recodo que une “la visera” con la popular “del hipódromo”.

O debajo de la tribuna Tata Martino, donde se pudo saborear hasta la interrupción del fútbol por los casos de Covid en 2020.

Nunca volvió tras ese impasse. Ni en el Coloso, ni en el Gigante.

“Ya estoy grande y el fútbol cambió mucho. A las canchas ya no vuelvo”, dice Armando Lancellotti, de 67 años, el cocinero/artista que produce la famosa pizza de cancha. Actualmente su relación con el fútbol se limita al Gabino Sosa. Armando las prepara, pero no lleva su mítico carrito a la cancha, sino que las entrega al concesionario que es el encargado de la venta minorista.

Lamentablemente, la nueva normalidad es sin pizza popular en las canchas de primera división.

Italiana, como buena pizza

Miguel Lancellotti, papá de Armando, nació en Italia a finales del siglo XIX. Como muchos de los inmigrantes europeos, eligió Argentina para residir. Primero trabajó en el campo y luego se vino a la ciudad. Rosario lo abrazó desde el principio. Aquí se pudo comprar su casa en barrio Azcuénaga, allí tiene su génesis la pizza más célebre entre los rosarinos.

“Mi viejo trajo la receta y la empezó hace 80 años. En la misma casa que yo las cocino hoy. Empezó a vender en un mercado de frutas y verduras del Abasto, que quedaba en Mitre y Pasco. Allí vendía durante la semana. Y los fines de semana, en las canchas” confía Armando.

La pizza La Popular acompañó a los equipos rosarinos de fútbol desde el inicio del profesionalismo. También vivió la época de gloria del ascenso rosarino, con el Trinche Carlovich brillando en el charrúa y con el salaíto jugando a cancha llena en el Olaeta.

La cosa iba bien y hubo lugar para dar el salto: “Mi papá puso una pizzería, un negocio instalado al lado del Cine Mendoza, en Mendoza al 5000. Pero solo duró 2 o 3 años. Mi viejo murió hace unos 50 años, así que fue hace mucho”.

Miguel antes de su muerte legó la obra a su hijo, que tenía 16 años. Una costumbre de la época. Lo aprendido por el padre y la madre, se transmitía como herencia a los hijos e hijas. Armando tomó junto a sus tíos la responsabilidad de producir, quizás, el sabor más característico de Rosario. Un compromiso que siempre se trabajó en familia.

Una luz al final del túnel

Armando nunca tuvo como actividad principal la producción de la pizza popular. Aunque nunca faltó a las canchas rosarinas, siempre trabajó en la distribución de materia prima para panaderías y la venta de pizzas es y sigue siendo un complemento económico.

Lancellotti cuenta cómo se retiró de las canchas: “En la pandemia tuve un problema de salud y decidí no ir más a las canchas. Además, ya tengo mis años. A las canchas no creo que volvamos”.

Su reencuentro con el público canalla fue en el 2021, en el marco del festejo de los 50 años de la palomita de Poy. Estuvo allí con su carrito naranja, recreando una escena del Gigante en principio de los 70. Y dando alegría a los comensales.

En Newell’s la despedida fue en 2020, una tarde entre semana, aún con público y sin restricciones de pandemia. Todo cambió en un par de días. Se multiplicaron los casos y el fútbol tuvo que parar.

Cuando las restricciones se volvieron más laxas y las actividades recuperaron paulatinamente su ritmo el torneo se reanudó, pero al puesto ya no se lo vio. Nunca regresó.

Hoy se puede encontrar en el Gabino Sosa cuando juega Central Córdoba o en la casa de Armando los sábados y días de partido: “Como la gente nos conoce, siempre venían a casa a buscar y les vendíamos. Hoy sigo haciendo eso, en Paraná entre Mendoza y San Juan”, nos consuela.

El tiempo pasa y va horadando a las costumbres como la gota horada a la piedra. Un día, espero que dentro de mucho, todo se convertirá solamente en un bonito recuerdo.

“Aunque nunca se sabe”, dice Armando Lancellotti, nuestro pizzero favorito, y alimenta la esperanza, que es lo último que se pierde.

https://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/la-popular-la-pizza-cancha-que-es-una-marca-rosario-n10105333.html

Pizzas por Doña Petrona Carrizo de Gandulfo

Petrona Carrizo de Gandulfo, más conocida como «Doña Petrona», fue una cocinera televisiva argentina, pionera en su área.
Comenzó a incursionar en los medios con la radio, empezó en radio Argentina donde tenía una participación diaria; después pasó a radio Excelsior y radio El Mundo para luego entrar en la televisión. Fue la radio la que la llevó a la fama. Ya en 1933 se editó El Libro de doña Petrona, una enciclopedia de cocina con más de 500 páginas. El libro incluía secretos culinarios, consejos para la mujer moderna como organización del hogar y tareas de mantenimiento, y hasta una sección para la mujer que trabajaba y cuidaba de su hogar. Ese libro fue traducido a varios idiomas, incluido el ruso; fue editado más de cien veces, y continúa disponible en las librerías argentinas.
Su libro de cocina batió récords de venta, superando a Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato y hasta el Martín Fierro. Fue pionera de los programas de televisión dedicados a la cocina. En las librerías de Argentina el único libro más vendido que el de doña Petrona era la Biblia. Y fue inspiración para otras generaciones de cocineras y ecónomas como Marta Baines, Choly Berreteaga, Diana Boudourian, Emy de Molina, María Adela Baldi, Chichita de Erquiaga, Mariana Rodríguez Vimo, Chola Ferrer, Blanca Cotta.
Llegó a la televisión en 1952 en un programa llamado «Variedades hogareñas» que se transmitía por Canal 7 de Buenos Aires. Después, dicho ciclo pasó a llamarse «Jueves hogareños». Su gran salto a la fama nacional se dio en 1960 después de incorporarse al programa Buenas tardes, mucho gusto.​ junto a su asistente Juana «Juanita» Bordoy. Dicho programa estuvo en el aire por veinte años los lunes, miércoles y viernes por la tarde, llegó a recibir alrededor de 400 cartas por día y tener un registro de 600 000 amas de casas.

Ingredientes

  • 1 kg. harina "0000" o común
  • 50 grs. de levadura fresca o un sobre de levadura seca
  • 1 cdita de té de sal
  • 4 cdas generosas de aceite
  • 1/2 litro de agua tibia 

Preparación 

  1. Colocar la harina en forma de corona en tabla de amasar.
  2. Deshacer la levadura dentro de un jarrito con: una parte del agua tibia, una cda de azúcar y una cda de la harina ya medida.
  3. Mezclar, dejar fermentar, colocar dentro del aro la espuma de levadura, el aceite y la sal espolvoreada sobre  la harina.
  4. Ir incorporando para unir el agua tibia, hasta lograr una masa bien blanda, luego de haberla amasada bien, durante 10 minutos.
  5. Taparla, dejarla levar, en lugar templado hasta que duplique el tamaño. 
  6. Volver a amasarla un poco y dividirla en cuatro y dejar levar nuevamente, hasta que duplique el tamaño.
  7. Colocar el bollo en la pizzera aceitada y estirar con las manos o estirar previamente con palote.
  8. Tiempo de cocción entre 15 y 20 minutos, luego agregar tomate y queso, y hornear nuevamente.



Gustavino

Antes Del Crucero, hoy Enrique del Valle Iberlucea entre Olavarría y Suárez había una pizzería muy tradicional “Guastavino”, se comía pizza de parado, en la pared de atrás del mostrador podía leerse una inscripción en genovés que decía: “U Guatavin u cas empre du bun vin”. Traducido sería: "Guastavino siempre tiene buen vino".
También se podía pedir Sfogliatelle, un pastel de hojaldre muy ligero, con azúcar que cubre su costra: en la boca, parece que se derrita, dejando un sabor característico, redondo y equilibrado.

Del film de Armando Bó "Pelota de Cuero". Año 1963
Del film de Armando Bó "Pelota de Cuero". Año 1963
"El Portugués, pizzero oficial de Guastavino y un amigo". Foto: Alberto Gentile. Año 1984.

lunes, 15 de abril de 2024

Pizza de jamón, rúcula y parmesano

Un poco de tomate, un poco de mozzarella, prosciutto crudo y una pizca de rúcula y parmesano rallado


Pizza Carbonara

Esta pizza contiene de forma general Bacon, cebolla, huevo y salsa carbonara. La salsa carbonara original no contiene nata (se elabora con quesos, huevos y panceta), aunque la pizza carbonara que se sirven en los locales de comida rápida se hace normalmente con nata.

La Salsa Carbona

Cuando la gente piensa en la carbonara, la elabora con nata, bacon e incluso con champiñones, cuando la salsa carbonara en su versión más tradicional, es una salsa sencilla y humilde que se elabora con tres ingredientes básicos: huevos, queso y panceta. El queso habitual es el pecorino, pero podemos utilizar parmesano si no encontramos esa variedad.

  1. Cortamos la panceta en tiras y la ponemos a dorar en una sartén. Reservamos la panceta cuando esté dorada.
  2. Por otro lado, en un bol batimos las yemas de los dos huevos e incorporamos el queso rallado junto con una pizca de sal y pimienta. Hay quien usa también las claras de los huevos (o solo la mitad de las claras).
  3. Mezclamos con el huevo batido y el queso.
  4. Añadimos la panceta que habías dorado, un poco más de queso pecorino o parmesano y rematamos con unas vueltas de molinillo de pimienta para dar a nuestra carbonara el toque final.

Pizza Carbonara Sin Nata

Ingredientes

  • Masa de pizza
  • 150 g queso parmesano rallado
  • 100 g guanciale (o bacon ahumado)
  • 50 g queso mozzarella rallado
  • 2 yemas de huevo
  • Pimienta negra molida

Preparación

  1. Lo primero será hacer la masa con el tiempo necesario de antelación.
  2. Para hacer la pizza ponemos en un bol el parmesano rallado y le añadimos las 2 yemas de huevo, bastante pimienta negra y un chorrito de agua caliente para que quede una crema un poco más ligera. Reservamos
  3. Estiramos la masa con cuidado de dejar el borde sin aplastar para que quede gordito. Ponemos en la base el queso mozzarella rallado, a continuación la crema de yemas y parmesano y por último el guanciale a trozos.
  4. Llevamos al horno a unos 200 grados durante unos 10 minutos o hasta que veamos que está dorada y ya la tendremos lista

Pizza Carbonara Con Nata

  1. Comenzamos preparando la masa de pizza. 
  2. Para hacer la salsa carbonara, comenzamos cortando el bacon en tiras muy finas y las salteamos en una sartén hasta que comiencen a soltar su grasa. 
  3. Las reservamos que ya se terminarán de cocinar en el horno. 
  4. En la grasa que hayan soltado, salteamos los champiñones laminados vuelta y vuelta, reservándolos también.
  5. Después añadimos la nata líquida y 50 g de queso rallado en hilos -cualquier mezcla que nos guste- y la reducimos hasta que empiece a fundirse el queso. 
  6. Extendemos la masa o base de la pizza, ponemos tres o cuatro cucharadas sopera de la salsa de nata y queso sobre ella y la extendemos bien con el dorso de una cuchara. 
  7. Después añadimos la mozzarella desmigada en trocitos, los taquitos de bacon y champiñones y el resto del queso rallado en hilos.
  8. Añadimos un poco más de la salsa carbonara que hemos elaborado, -repartiéndolos por toda la superficie de la pizza-, espolvoreamos con abundante pimienta negra y la horneamos en horno a 230º durante unos 15 minutos hasta que los bordes de la pizza comiencen a tostarse.

martes, 9 de abril de 2024

domingo, 7 de abril de 2024

Jamón y Morrones


 

Pizza de jamón y morrones

Ingredientes

  • 500 g de mozzarella
  • 200 g de jamón cocido
  • Orégano, cantidad necesaria
  • 200 g de morrón rojo cocido y pelado
  • Aceitunas

Para la salsa de tomate

  • 200 g de tomate triturado
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • Sal y pimienta, a gusto
  • Orégano, a gusto

Preparación

  1. Preparar la masa para la pizza.
  2. Para la salsa, rallar la cebolla y picar el ajo en brunoise (dados muy pequeñitos). Mezclar con el tomate triturado y el aceite de oliva y rectificar de sal, dulzor y especias.
  3. Una vez blanqueada la masa, colocar la salsa de tomate y la mozzarella en láminas, dados o rallada.
  4. Calentar en horno hasta que derrita el queso. Retirar, incorporar el jamón (no antes de meter al horno porque perdería humedad) y terminar con orégano seco por encima.
  5. Sumar morrón previamente asado al horno y aceitunas (algunos usan aceitunas negras).

martes, 26 de marzo de 2024

Pizza blanca

Ingredientes

  • 200 g de mozzarella (o queso fresco)
  • 6 hojas de albahaca fresca
  • 1 diente de ajo picado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Orégano seco, a gusto, opcional

Preparación

  1. Realizar el bollo de pizza de acuerdo a la receta preferida, pero no pintarla con salsa de tomate, ya que esta pizza no la contiene.
  2. ​Estirar la masa y darle la forma deseada. Pintar la masa con aceite de oliva y llevarla 10 minutos al horno.
  3. Esparcir el ajo picado y el queso. Volver a horno fuerte hasta que el queso se derrita y comience a dorar.
  4. Al retirar del horno, esparcir hojas de albahaca y orégano.

https://www.clarin.com/recetas/platos-principales/pizza-blanca_7_coY5HzSbR.html

Pizza de pan

La pizza de pan es una buena receta para reciclar el pan que ya tiene unos días y está duro.  Es clave que el horno esté fuerte para que haga piso la masa. En cuanto a la cubierta, podés usar los ingredientes que más te gusten.

Ingredientes

  • 300 g de miga de pan viejo
  • 3 huevos
  • 80 cc de leche
  • Sal y pimienta

La cubierta

  • 1/2 taza de salsa de tomates
  • 200 g de mozzarella
  • Perejil y albahaca a gusto
  • 8 aceitunas negras
  • 8 tomates cherry

Preparación

  1. Precalentar el horno a máxima temperatura. Cortar el pan en cubos y mezclarlos con la leche y los huevos. Salpimentá y mezclá con las manos hasta lograr una masa grumosa.
  2. Aceitar una asadera y cubrir la base con la masa, estirándola con las manos mojadas. Cocinarla en el horno 5 minutos.
  3. Cubrir la "prepizza" con la salsa de tomate, la mozzarella y otro poco de salsa. Hornear hasta que el queso se funda y se dore.
  4. Sumarle los tomates, las aceitunas y servir. 

https://www.clarin.com/recetas/platos-principales/pizza-de-pan_7_qiTiw7NTb.html

Pizza putanesca a la parrilla

 La pizza a la putanesca es una variedad sin queso. Lleva salsa de tomate y anchoas. 

Ingredientes

  • ½ kg de harina
  • 5 gr de levadura
  • 250 cc de agua
  • 50 cc de aceite
  • 1 cda de azúcar
  • ½ cda de sal

La cubierta

  • 2 latas de tomates perita
  • Hojas de albahaca
  • Filetes de anchoas
  • Olivas negras
  • Alcaparras
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación

  1. Para la salsa, romper los tomates perita y las hojas de albahaca con las manos y agregar sal a gusto. Reservar.
  2. Para la masa, activar la levadura en una taza de agua tibia y el azúcar. Formar un volcán con la harina sobre una mesa o mesada. Colocar en el centro el e integrar de a poco, de adentro hacia afuera. Agregar el aceite y seguir integrando más harina poco a poco. Sumar la levadura activada en el centro y agregar la sal en los bordes. Amasar todo por unos minutos. Dejar descansar tapada y a temperatura ambiente por 45 minutos.
  3. Separar la masa en tres y formar bollos. Dejar descansar otros 45 minutos a temperatura ambiente.
  4. Estirar los bollos con palo de amasar sobre una superficie lisa de madera, mármol, granito, etc. Si son muy grandes, cortar en dos y realizar dos pizzas con cada bollo.
  5. Colocar la masa estirada sobre la parrilla precalentada a fuego medio. Cuando un lado de la masa esté cocido, retirar y reservar. Repetir el procedimiento con todas las masas.
  6. Una vez listas todas las prepizzas, llevar nuevamente a la parrilla con el lado cocido hacia arriba y cubrir con la salsa. Cuando, esté casi lista (debe quedar crocante) sumar una anchoa por porción, un puñado de alcaparras y un puñado de olivas negras a la mitad. Terminar la cocción por unos minutos y retirar del fuego.
  7. Terminar con perejil fresco e hilos de aceite de oliva.

https://www.clarin.com/recetas/platos-principales/pizza-putanesca-a-la-parrilla_7_yDJsO6tP7v.html

martes, 14 de noviembre de 2023

El Rubí

Ubicación: Ituzaingó 1089, Lanús Este, Buenos Aires.
Fundada en 1926.
Cerro en 2020
Muzzarela: Mezcla.

Pizza a la media masa. Esta es la pizzería tradicional más vieja de toda Argentina. Fundada por santiagueños, hoy en día podemos disfrutar de su buena pizza de muzzarella, sus fugazzettas y las de jamón y morrones. También recomendamos la pizza canchera que poseen, bastante distinta a como la hacen en otros lados, aquí es masa, cebolla, morrones verdes y rojos, tomate, ajo y especias. En la sección de parado, hay un par de banquetas para que uno pueda sentarse, aunque son escasas, asi no cortan la magia del "dorappa". Además, se parecen a pirilo ya que no te dan ni cubiertos para comerla, asi que uno les da de una con la mano, aunque con plato. Cabe destacar que por más que el lugar parezca caro, no lo es, ya que son MUY generosos a la hora de cortar una porción. Utilizan muzzarella mezclada o por separado, dependiendo de la pizza que uno ordene, utilizan "Doña Elena" y "Qué Muzza".


Cerró la pizzería El Rubí, un clásico de Lanús de casi un siglo de vida

Sus dueños anunciaron que no podían hacer frente al costo que les generó de la recesión y el cierre por la cuarentena

El Rubí, la histórica pizzeria de la zona que supo albergar a varias generaciones de comensales, pero que en las últimas horas decidió cerrar definitivamente sus puertas.

Así, la conocida pizzeria ubicada a metros de la estación de tren, en la calle Ituzaingó al 1000, apagó sus hornos definitivamente luego de 94 años de existencia.

La noticia la dieron a conocer sus dueños a través de una carta que publicaron en Facebook. El posteo en la página de El Rubí rápidamente se llenó de comentarios de clientes que contaron cómo pasaron por sus mesas diferentes generaciones de sus familias y las comidas allí con abuelos, con sus amigos antes de salir a bailar o la salida de la escuela.

En la carta en donde señalaron la decisión de no volver a abrir, los dueños de El Rubí aseguraron sentirse parte de la historia del barrio. “Sabemos que El Rubí fue parte de la vida de gran cantidad de vecinos de Lanús. La pizzería fue testigo de amistades, noviazgos, risas y llantos; buenos y malos momentos por más de 90 años”.

“Tenemos miles de anécdotas atesoradas, podríamos escribir por horas. Los que iban al cine (que depende la generación podía ser el National, el Sarmiento, el Ópera, el Palacio del Cine o el querido cine Rex) y luego venían por la pizza; los que se rateaban, los que venían después de la visita al médico o se bajaban del tren en la Estación Lanús sólo para comer una porción de pizza. Como olvidar a los hinchas de Lanús, siempre presentes. Nos han visitado personas de todas las localidades y partes del mundo para conocer la pizzería que frecuentaban sus padres, que ya no viven cerca”, repasa en otro pasaje de su despedida la familia que estaba al frente del negocio.

Pero al final, en el mismo tono en el que mostraron su agradecimiento al barrio que los vio nacer, crecer, desarrollarse y ahora desaparecer, abrazan a sus colegas al mandarles “todo nuestro apoyo a las pizzerías, pastelerías y a todo el rubro gastronómico, especialmente a los del conurbano”. y pedir que se implementen políticas “para estos rubros, que son una gran fuente de trabajo”.

“El último tiempo fue muy difícil y esta pandemia nos ha golpeado realmente fuerte. Hoy la Pizzería El Rubí cierra sus puertas pero quedará para siempre abierta en sus corazones y en sus recuerdos.¡¡Fueron los mejores clientes y los más leales!! Cuídense mucho, sean muy felices y sigan haciendo historia. Los queremos mucho”, se despiden.

De esta manera, la pizzería que supo marcar el ritmo de muchos lanusenses se junta a otros tantos clásicos que sobrevivieron a diferentes crisis económicas que atravesó la Argentina, pero que no lograron pasar la pandemia del Covid-19.


Queremos agradecer a las personas que, durante todos estos años, hicieron historia con nosotros.

Sabemos que El Rubí fue parte de la vida de gran cantidad de vecinos de Lanús. La pizzería fue testigo de amistades, noviazgos, risas y llantos; buenos y malos momentos por más de 90 años.

El Rubí no distinguió en edad, genero, equipo futbol o ideología. Tampoco en clase social o económica, todo aquel con buenas intenciones era bienvenido. Todos nuestros clientes fueron importantes, los que venían por una porción o los que se llevaban 5 pizzas, los que tomaban agua o los que tomaban vino o cerveza, todos ellos fueron parte de nosotros.

La pizzería El Rubí fue una familia, una verdadera familia. Tenemos el orgullo de decirlo y sabemos que el vinculo que la pizzería logro con sus clientes, en estos tiempos que corren, prácticamente no existe.

Por eso, volvemos a decirlo, queremos agradecerles de corazón a todos ellos, a los que no se quedaron solo con el recuerdo, si no que siguieron viniendo, siguieron haciendo historia con nosotros.

Personas de todas las edades, gente nueva y gente de siempre. Esos abuelos y abuelas que trajeron a sus nietos y luego esos nietos trajeron a sus hijos.

Tenemos miles de anécdotas atesoradas, podríamos escribir por horas. Los que iban al cine (que depende la generación podía ser el National, el Sarmiento, el Ópera, el Palacio del Cine o el querido cine Rex) y luego venían por la pizza, los que se rateaban para venir, los que venían después de la visita al medico o se bajaban del tren en la Estación Lanús solo para comer una porción de pizza. Como olvidar a los hinchas de Lanús, siempre presentes. Nos han visitado personas de todas las localidades y partes del mundo para conocer la pizzería que frecuentaban sus padres, que ya no viven cerca.

También ha sido una gran escuela de pizzeros, muchos de ellos andan por el barrio y sirven unas muy buenas pizzas.

Criticas va a haber siempre, no se puede conformar a todos, tenemos claro que no podemos superar las expectativas de todos y decidimos quedarnos con los comentarios lindos y las buenas anécdotas. Tuvimos buenas intenciones y estamos más que orgullosos de eso. Más aún en los tiempos que corren y las adversidades de mantener un emprendimiento en este país.

También decirles que si algo fue parte de su vida y les hizo bien, lo sigan manteniendo. No se queden solo en el recuerdo, háganlo parte de su presente, no se priven de ser felices.

Queremos mandarle todo nuestro apoyo a las pizzerías, pastelerías y a todo el rubro gastronómico, especialmente a los del Conurbano. Esta pandemia nos ha pegado realmente duro. Pedimos que se implementen políticas para estos rubros, que son una gran fuente de trabajo y agradecemos a todas las personas que ayudan a estos emprendimientos, su compra por mínima que sea es muy agradecida.

El último tiempo fue muy difícil y esta pandemia nos ha golpeado realmente fuerte. Hoy la Pizzería El Rubí cierra sus puertas pero quedará para siempre abierta en sus corazones y en sus recuerdos.

¡¡Fueron los mejores clientes y los más leales!!

Cuídense mucho, sean muy felices y sigan haciendo historia.

Los queremos mucho🍕❤.

PIZZERÍA EL RUBÍ

viernes, 10 de noviembre de 2023

Carlitos Gardel en Pizzería "Los Inmortales"

1933. Buenos Aires. Pizzería "Los Inmortales" en Corrientes al 1300.
Lugar porteño por excelencia, podemos ver a los famosos de esos años: Mercedes Simón, Carlos Gardel, Azucena Maizani, Libertad Lamarque y Dorita Davis.

 

lunes, 6 de noviembre de 2023

Palos de Jacob

Los palos de Jacob son uno de los dos clasicos, en lo que a postres se refiere, de las pizzerias tradicionales porteñas. Su masa aireada, rellena de crema de chocolote o chantilly, los hace únicos. El otro clásico es la Sopa Inglesa y si variante Argenta.

El Palo de Jacob es en el fondo un éclairs, un  postre hecho  base de pasta choux (pasta bomba), relleno con alguna crema o dulce  y ocasionalmente bañado en chocolate, cremas o azúcar impalpable.

La pasta choux es un tipo de masa perteneciente a la familia de las masas escaldadas, que se elabora a base de agua, grasa (mantequilla y/o manteca), sal, harina y huevo. 

Una masa escaldada, diremos que se trata de cualquier masa en la que se añade harina a una base de agua hirviendo con sal y alguna grasa.

El proceso básico es sencillo: se mezcla el agua ya salada con la grasa (que suele ser manteca, pero puede ser otra) a ebullición a fuego medio-alto. Cuando está empezando a hervir se añade la harina tamizada de una vez, se mezcla vigorosamente y se añade, ya fuera del fuego, el huevo, amasando durante un mar de minutos o tres.

Las proporciones de cada ingrediente tendrán pequeñas variaciones en cada receta a partir de la idea básica, sobre todo en función de la densidad que queramos lograr para el cocinado que vayamos a darle. Naturalmente, a estos ingredientes básicos se pueden añadir otros (leche, azúcar, etc.) para obtener distintos postres. Como siempre (pero muy especialmente en pastelería), déjate guiar por la receta.

Normalmente se puede hornear o freír. Para lo primero se emplean masas más espesas y se utilizará una manga con boquilla estriada para crear las piezas. Si va destinada a la fritura, la masa será más ligera y se porcionará bien de la misma forma (con manga y boquilla) o bien con una cuchara o un cazo.

El profiterol es un petit choux esférico que en su forma clásica es dulce, se rellena de nata montada y se cubre con salsa de chocolate. El éclair es un petit choux alargado y dulce, relleno de crema pastelera a la vainilla y con un glaseado de chocolate.

En general, éclairs y profiteroles se hacen de la misma masa, aunque cada repostero puede darle su toque para conseguir resultados más esponjosos o más crocantes, por ejemplo.

Aquí te señalamos algunos rasgos distintivos y diferencias entre éclairs y profiteroles:

El nombre; profiterole, de profiter, sería algo como “disfrutillo”; petite duchesse o éclair, “relámpago”, no está claro por qué (¿porque se come muy deprisa?).

El éclair es alargado (unos 14 cm), y el profiterol es redondo.

En el éclair la cobertura clásica es un glaseado, a veces aromatizado al café; cuando es un caramelo se le llama bâton de Jacob (en Argentina, no).

El profiterol sin rellenar (la choux) y cubierto de azúcar glas es muy frecuente también, así como relleno de crema, pero entonces recibe otros nombres (lionesa, petisú).

El éclair conoce numerosas versiones en cuanto a rellenos (chiboust, crema de castañas, macedonia de frutas) y en la actualidad en cuanto a coberturas también.

Hay una elaboración a medio camino llamada divorcé: dos petisús esféricos con cremas y coberturas distintas y “pegados” con crema de mantequilla.

Ingredientes

  • Huevos, 5 Unidades
  • Harina 0000, 150 Gramos
  • Azúcar, c/n A gusto
  • Sal, c/n A gusto
  • Agua, 125 c.c.
  • Leche, 125 c.c.
  • Mantequilla, 125 Gramos

Relleno

  • Baño de chocolate semi amargo, c/n A gusto
  • Azúcar impalpable, c/n A gusto
  • Dulce de leche, c/n A gusto
  • Crema chantilly, c/n A gusto

Preparación

  1. Llevar a ebullición la leche con el agua, la mantequilla, la sal y el azúcar.
  2. Retirar del fuego y agregar de una vez la harina.
  3. Secar sobre el fuego, cambiar de bowl e incorporar revolviendo de a poco los huevos.
  4. Colocar en una manga, y colocar en placa enmantequillado realizando tiras 10 cm de largo.
  5. Cocinar en horno al principio a 200° y cuando tomen coloración, bajarlo a 170° hasta que la masa quede bien seca. (aprox. 15 minutos)
  6. Retirar y dejar enfriar.
  7. Armado y Finalización: Con la ayuda de unas tijeras realizar un corte longitudinal en cada palo, rellenar con dulce de leche y bañar con chocolate o rellenar con crema chantilly y espolvorear con azúcar impalpable.