1/3 de taza de harina de maíz, mejor si molida un poco gruesa.
1 cucharadita de sal.
2 cucharaditas de levadura liofilizada (deshidrocongelada) -use levadura deshidratada, a secas- para pan.
Preparacion:
Preparar la masa mezclando las harinas con la sal y la levadura y añadiendo por último los líquidos. Dejar que levante durante una hora y media en un lugar alejado de las corrientes de aire y templado (está muy bien calentar el horno a 50º, apagarlo e dejar la masa dentro, en un cuenco, cubierta con un paño húmedo).
Cuando la masa esté lista, congelar la que no se vaya a utilizar y extender la otra parte sobre una hoja de papel vegetal previamente enharinada. El grosor no deberá ser más de un par de milímetros.
Cuando la masa esté colocada en su bandeja para hornear, agujerearla con un tenedor por toda la superficie antes de añadir los ingredientes de cobertura.
Nada de poner tomate frito envasado, si no lo teneís casero, lo mejor es comprar un bote de tomate natural cortado en trozos, se le deja bien escurrir, y se le coloca por encima de la masa. Despues cortar mozzarela natural, en bolsas individuales, (muy buena la de la marca Lidl o carrefur). Y luego lo demás, a gusto del consumidor, y, siempre al final oregano, sed generosos con él.
Masa de pizza italiana Ingredientes: Para unas cuatro pizzas (es importante que los ingredientes vayan en este orden)
500 gramos de harina de fuerza (aproximadamente, no todas las harinas son iguales)
12,5 gramos de levadura (medio cubito de levadura natural)
300 ml. de agua templada
15 gramos de sal fina
20 o 25 ml. de aceite de Oliva Virgen
Preparación
Se diluye la levadura en un poco del agua templada, un poco del total que tenemos en la receta, que es 300 ml. El resto se reserva.
En un recipiente de cristal se pone la harina (no toda) se guarda un poco para ver lo que absorbe la masa, ya que cada harina es diferente.
Se mezcla la harina con la levadura diluida, se sigue mezclando.
Esperamos unos minutos y seguimos amasando, para luego añadir la sal.
Por último se añade el aceite de oliva virgen.
La sal y la levadura no pueden entrar en contacto pues habría problemas con la fermentación.
Esperar unos minutos entre un ingrediente y otro. Lo último que se añade es el aceite.
Amasado
Se empieza con la máquina o a mano. Es mejor amasar con las manos para refinarla, se estira se dobla y se amasa así sucesivas veces.
Cuanto más amasado más buena saldrá. Amasar por unos diez minutos.
Hay que tocarla para saber si está bien “al tacto”. Cuando ya hemos llegado casi al final siempre debe ser a mano.
Levado
Una vez amasada, se hace una bola y se pone en el recipiente de plástico con un poco de harina en el fondo. Fermenta mejor en plástico que en cristal, no se sabe el motivo.
Dejarla reposar tapada (con film o con un paño) una hora aproximadamente en un sitio templado. Yo la meto en mi horno.
Se corta en las porciones que quieras y se estira. Ya está lista para hornearla. Lo que sobre se puede congelar, tapada con film y en un recipiente.
Horneado (en dos tiempos)
Horno muy caliente, se engrasa con unas gotas de aceite el fondo de la bandeja del horno o la “pizzera” redonda de unos 30 cm. de diámetro.
Temperatura del horno a 225/250 grados, meterla con el horno ya al máximo, dejarla unos 6 minutos y sacarla.
Ahora, ponerle los ingredientes, siempre empezar por el tomate natural triturado, la Mozzarella cortada en láminas y lo que quieras.
Y se vuelve a meter otros 10/12 minutos más, esto ya es al gusto del consumidor, dependiendo lo tostada que se prefiera.
Al sacarla echa un fino hilo de aceite de oliva por encima y unas hojas de albahaca.
Salsa Para Pizza
Ingredientes:
2 cucharadas de aceite de oliva
1.5 kg Tomates rojos (maduros)
250 gramos Cebolla mediana
1 diente de Ajo picado
1 puño de Oregano seco
5 hojas de Albahaca
1 cucharada de Vinagre balsámico
1 pizca de Azúcar
1 pizca de Sal
1 pizca de Pimienta
Preparación:
Lavar los tomates y hacer un corte superficial en forma de “X”, Calentar una olla con agua y colocarlos por un minuto o minuto y medio, sacar y enfriar con un poco de agua, pelar los tomates y luego picarlos en trozos medianos.
Picar la cebolla en pequeños cubos o pasarla por un procesador de alimentos, cualquiera de las dos formas es buena. Repetir el procedimiento con el ajo.
Calentar el aceite de oliva en una olla. Añadir la cebolla y dejarla al fuego por cuatro o cinco minutos, hasta que se observe transparente. Agregar el ajo y cocinar por un minuto más, estar atentos de no quemar el ajo (muy importante).
Añadir el tomate picado, el orégano, la albahaca, el vinagre balsámico, el azúcar y Salpimentar. Agregar un vaso de agua. Tapar la olla y dejar a fuego medio por 30 minutos, remover cada 5 minutos para que no se queme la salsa.
Dejar enfriar y colocar en la licuadora por un minuto y es asi como se hace la salsa para pizza. Ahora puedes hacer inmediatamente tus pizzas o conservar en la nevera. Esta salsa tiene un tiempo de duración de 2 semanas máximo, si la congelas o la envasas al vació puedes conservarla fácilmente por 8 meses.
Si deseas una consistencia un poco más liquida, coloca la salsa de pizza en la licuadora por 2 o 3 segundos, la idea es mantener siempre una salsa espesa, esto es ideal cuando tienes poca salsa y muchas pizzas por hacer.
Notas:
En la salsa para pizza es muy importante utilizar orégano fresco, esto le da mucho aroma.
Los tomates deben estar rojos "maduros" pero no dañados. En ocasiones puede que el tomate tenga un olor ácido, esto se debe al ph propio del alimento, si es el caso agrega una pizca de azúcar, va a lograr quitar la acidez y lograras estabilizar el sabor de la salsa de pizza
Si utilizas tomates en latas o tomate en salsa, generalmente tienen un alto contenido de sal por lo tanto la cantidad que utilices de sal debe ser menor. Los tomates enlatados cuentan con buena cantidad de químicos para su conservación, color y aroma.
200 ml de agua a temperatura ambiente (puede sustituirse por leche o cerveza)
50 ml de aceite de oliva virgen extra
10 gr de levadura fresca de panadería
5 gr de sal
1 chorrito de miel
Preparacion:
Frotamos la levadura con la harina hasta reducirla a miguitas, agregamos la sal, el aceite, la miel y el agua a temperatura ambiente, y comenzamos a amasar en un bol amplio, ayudándonos de una rasqueta de panadero (o con las manos). Cuando esté más o menos amalgamado, pasamos a la superficie de trabajo sin enharinar (es una masa muy manejable).
Amasamos durante unos 10 minutos. Cuando ya tenemos una masa bastante trabajada, podemos enharinar la superficie de trabajo ligeramente.
Hacemos una bola doblando la masa repetidas veces hacia el interior. Introducimos en un bol enharinado, tapamos con un paño, y dejamos levar hasta duplicar volumen en un lugar cálido (unas dos horas).
Una vez pasado este tiempo, amasamos ligeramente para desgasificar, y procedemos a estirar la masa muy fina, como de 1 mm.
Cortamos porciones de masa del tamaño de nuestros “cucuruchos” y forramos los moldes con la masa.
Apretamos bien las zonas de cierre, podemos usar un poco de agua para asegurarnos un mejor sellado y que luego no se abra al hornear. Es mejor no llegar al borde de los moldes para extraer posteriormente los conos con facilidad. Pueden usarse moldes de cucurucho antiadherentes, u otros fabricados con papel de aluminio, como se muestra en la foto. No es necesario engrasarlos.
Precalentamos el horno a 250º C, vaporizamos con agua, bajamos la temperatura a 200º y horneamos durante unos 10 minutos, según hornos.
Sacamos y dejamos enfriar un poco sobre una rejilla.
Extraemos los moldes.
Una vez fríos los conos, podemos congelarlos, o proceder a rellenarlos.
Una vez rellenos con nuestros ingredientes favoritos (los de las fotos llevan tomate, mozzarella, chorizo, y orégano), horneamos otros 10 minutos (15 si estaban congelados) y servimos inmediatamente. Si podemos, es mejor hornear los conos ligeramente incorporados, para que no se salga el relleno.
Este es un pastel de pizza de pepperoni, el cual es simplemente una capa de pizza con otra encima y otra, y luego otra, la cantidad de "pisos" que se deseen.
Ingredientes:
Masa de pizza
Salsa de tomate
Queso mozzarella, rallado
Pepperoni
Preparación:
Amasar la masa, aplánala y corta cinco círculos lo suficientemente anchos para que calcen en el molde de pastel que planeas usar.
Luego comienza a hacer las capas de tu pastel. Ubica la masa, úntala con salsa de tomate, rocía queso mozzarella de forma pareja y distribuye el pepperoni.
La capa superior debería tener un borde grueso, tal como las pizzas normales.
Hornear por 20 a 25 minutos.
Lo sacas del horno
Para darle un toque más profesional, puedes pasar una brocha con mantequilla derretida por los lados.
La masa está hecha con zanahoria rallada y harina de garbanzo, para conseguir una masa flexible y sana
Ingredientes (2 pizzas medianas)
500g de zanahoria rallada
150g de harina de garbanzo
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de semillas de comino
1/2 cucharadita de hierbas de provenza
1 pizca de pimienta molida
Preparación
Mezclar las zanahorias ralladas con la harina de garbanzo y las especias.
Amasar con las manos unos 2 minutos para que se vaya incorporando bien la harina.
Disponer una hoja de papel anti adherente sobre la bandeja del horno, y formar dos discos de masa aplastando con las manos. El grosor no debería de pasar de los 3-4 milimetros.
Hornear las masas unos 20 minutos a 200 grados, hasta que se vean doradas.
Dejar enfríar un poco, y sacar el papel con mucho cuidado para que no se rompan.
Estará lista para preparar la pizza con los ingredientes que deseen.
Lo primero es preparar la masa, para ello, mezclamos todos los ingredientes y amasamos bien hasta que quede una bola lisa. Luego dejamos reposar hasta que doble su volumen, normalmente entre 30 y 45 minutos.
Mientras la masa reposa, nos ponemos con el relleno. Picamos la cebolla y la ponemos a dorar en una sartén con abundante aceite, luego cortamos la pechuga a dados y desmenuzamos un poco más la carne picada. Cuando la cebolla esté casi en su punto, añadimos la carne, salpimentamos ligeramente, doramos y reservamos.
Con el relleno listo, es el momento de preparar la base de la pizza, así que con ayuda del rodillo le damos a la masa la forma deseada, tratando de conseguir un espesor uniforme de unos cuatro milímetros.
Ahora distribuimos un poco de salsa barbacoa sobre la base —he usado de bote, pero casera sería mejor—, luego añadimos la mezcla de cebolla y carne y por último lo cubrimos todo con queso havarti.
Sé que lo suyo es usar mozzarela sobre el tomate y luego añadir el resto de ingredientes, pero es que a mi el queso havarti fundido me pierde, así que me vais a permitir el pecado.
Para acabar, ya sólo queda hornear la pizza unos 15 minutos a 215º grados.
La masa de pizza estilo New York tiene su origen a comienzos del siglo 20 en las pizzerías del Little Italy de la ciudad de Nueva York. Los inmigrantes italianos llevaron la receta de la pizza napolitana a Estados Unidos y la fueron adaptando a la vida de la gran manzana, es una pizza de gran diámetro, con un borde jugoso y una base fina, pensada para comerse en la calle. El topping clásico consiste en una salsa de tomate característica y queso mozzarella.
Esta es una masa que dejaremos fermentar en la nevera por entre 1 y 5 días, para nuestro gusto el ideal para su consumo está alrededor del tercer día, la masa es muy sencilla de hacer, y como verás no tiene más complicaciones, te proponemos unas cantidades para hacer, o bien 4 bases medianas o 3 grandes; de todas formas, si quieres escalar la receta aquí te dejamos la fórmula con el porcentaje del panadero:
Queso mozzarella rallado, conviene que sea queso mozzarella seco, y no del que se utiliza en la pizza napolitana, y por supuesto es mejor rallarlo en casa, el queso que viene ya rallado no vale la pena.
Procedimiento:
Combina bien todos los ingredientes secos, luego incorpora el agua y el aceite de oliva hasta integrarlo todo bien.
Amasa unos 8 a 10 minutos, es una masa un poco pegajosa al principio, pero al cabo de un par de minutos ya debería dejarse manejar más fácilmente. Sabrás que tu masa está lista cuando pase le prueba de la ventana.
Las cantidades que te recomendamos dan para dividir la masa en 4 bolas de 280 g para unas pizzas medianas, o en 3 bolas de 375 g para unas pizzas grandes.
Pon cada porción de masa en un recipiente aceitado, y pásalo a la nevera, procura que los recipientes que utilices tengan espacio para que la masa suba, ya que crecerá un buen poco.
Espera al menos un día y hasta cinco antes de utilizar tu masa, los mejores resultados en cuanto a sabor, están a partir del día 3, así que paciencia.
Al menos dos horas antes de hornear retira tu masa de la nevera y dale forma de bola, enharina cada bola un poco y cúbrela con papel film para que no se seque la superficie, también puedes ponerlas en contenedores individuales y taparlos. La masa debería doblar su tamaño.
Una hora antes de hornear puedes comenzar a darle forma de disco, espolvorea las bolas con un poco de harina y con los dedos ve dándole forma, al principio haz un disco de unos 12 cm y dejando el borde un poco más grueso que el resto. Luego procede con delicadeza a estirar este disco inicial hasta que tenga unos 30 cm de diámetro (en el caso de pizzas grandes, o unos 25 cm para las medianas), y unos 6 mm de grosor. Coloca los discos terminados sobre papel de hornear, te hará la vida más fácil.
Entre unos 45 minutos y una media hora antes, introduce tu plancha de hornear en el horno, y enciéndelo para que vaya tomando temperatura, ponlo a 260º o a lo máximo que te permita tu horno.
Para preparar la auténtica pizza estilo New York cubre con la salsa estilo NY la superficie de la pizza, dejando libre el último centímetro y medio del borde. Distribuye queso mozzarella rayado por toda la superficie de la pizza que tenga salsa, pasa la pizza a una pala de panadero y colócala en el horno sobre la plancha de hornear, conecta el grill y espera a que tu pizza este lista, pasarán unos 10 o 12 minutos, el queso de la pizza estará derretido y comenzando a tostarse en algunos sitios, y la corteza de tu pizza se habrá hinchado, tendrá algunas burbujas aquí y allá y estará dorada con algún que otro punto un poco churruscadito.
Pasa tu pizza a una tabla, divídela en porciones y disfruta de esta masa de pizza estilo New York, a partir de esta receta básica puedes ponerle los ingredientes que quieras, pero recuerda que en lo que a pizzas se refiere, menos es más.
Receta de salsa para pizza estilo New York
Ingredientes, para unas 3 o 4 pizzas de unos 30 cm de diámetro:
1 lata de 800g de tomates enteros pelados
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (14g)
1 cucharada de mantequilla sin sal (14g)
2 dientes medianos de ajo rallados (12 gramos)
1 cucharadita de orégano seco (2 gramos)
1 pizca de pimienta roja en escamas (a gusto)
1 pizca de sal (a gusto)
2 ramas de albahaca fresca con sus hojas
1 cebolla mediana, pelada y dividida en mitades
1 cucharadita de azúcar (5.5 gramos)
Preparación:
Procesa los tomates y su líquido ya sea en un procesador o con una minipimer, hasta que sea un puré, no lo hagas demasiado fino, basta que los trocitos que veas no superen el milímetro y medio. Reserva.
En una sartén mediana combina el aceite y la mantequilla y caliéntalos a fuego medio/bajo hasta que la mantequilla se derrita. Añade el ajo, orégano, la pimienta roja y una pizca de sal, remueve constantemente, hasta que este fragante pero aún no se haya dorado, esto es unos 3 minutos. Añade loa tomates, las ramas de albahaca, las mitades de cebolla y el azúcar. Lleva a ebullición suave (burbujas apenas rompiendo la superficie) y cocina hasta que reduzca a la mitad, aproximadamente una hora, remueve ocasionalmente. Corrige la sal y deja que se enfrié.
Puedes mantener tu salsa para pizza estilo new york en un contenedor cerrado en la nevera hasta dos semanas.
El Flammkuchen, o Flammenkuchen, es una comida típica de la gastronomía de las regiones de Alsacia y Mosela (Francia) y del Palatinado y Baden (Alemania).
En alsaciano es conocido como Flàmmeküeche, en fráncico lorenés como Flammkuche y en francés se traduce como Tarte flambée.
Ingredientes y preparación
La base de la flammkuchen es una fina masa de pan sencilla, elaborada con harina y agua, sobre la que se colocan otros alimentos; tradicionalmente cebolla cruda, panceta y nata líquida, que suele estar un poco condimentada. Los ingredientes se mezclan y se echan sobre la masa de pan en crudo, y luego se cuecen al horno fuerte durante diez a quince minutos.
Dependiendo de la zona, se usa créme-fraiche en lugar de nata.
Historia
Según la tradición, el flammekueche apareció en los años 1900, cuando antes de meter el pan el horno, se ponía una fina capa de pan, como prueba, para tantear la temperatura adecuada para que luego el pan se cociera perfectamente sin quemarse. Esperando a que el horno consiguiera la temperatura correcta, se iba echando de vez en cuando una finísima capa de pan y se contaba el tiempo, las finas capas de pan debían cocerse en medio minuto exactamente, a partir de ese momento podían ya cocer los panes. Las finas tortas de pruebas no se tiraban y en algún momento surgió la idea de que se les podía poner lo que tenían más a mano, y sin ser muy caro, para aprovecharlas y conseguir otro producto que pudiera servir como un plato.
Es de este método de donde proviene el nombre de la flammekueche, que quiere decir "cocinado en las llamas" o "coca a las llamas". En alsaciano y fráncico lorenés, "Flamme" es el plural de "d' Flamm", y por eso en alemán se le llama también "Flammenkuchen" además de "Flammkuchen". La raíz germánica kuchen significa literalmente "torta", "pastel" en alemán.
Ingredientes
Pre-Fermento
¼ de taza de harina
¼ taza de agua moderadamente caliente, a unos 110 grados F (45 grados C)
1 cucharada de azúcar
1 paquete de levadura (algunas recetas no utilizan la levadura en la masa)
Mezclar los ingredientes de arranque en un tazón pequeño, tape bien, y dejar de lado en un lugar cálido durante 30 minutos.
Cuando el pre-fermento sea ligero y burbujeante, mezclar la cerveza y leche en la mezcla.
Ponga la harina y la sal en un procesador de alimentos, entonces, con el motor en marcha, agregar la mezcla de la levadura a través del tubo de alimentación. Procesar la masa hasta que se forme una bola. Añadir muy pequeñas cantidades de harina o leche adicionales si es necesario.
Procesar el balón hasta que esté suave, elástica y cálida, a unos 45 segundos a 1 minuto.
Mantequilla un recipiente de tamaño mediano, rodar la pelota en la mantequilla, a continuación, cubrir y dejar crecer en un lugar cálido hasta que doble. Perforar hacia abajo y dejar levar por segunda vez.
Mientras la masa está aumentando, caliente 1 cucharada de aceite en una sartén antiadherente. Añadir la cebolla y cocine, revolviendo, a fuego lento durante 5 minutos o hasta que estén doradas. Dejar enfriar.
Combine la crema fresca, sal, pimienta y nuez moscada. Añadir la cebolla enfriado.
Calentar el resto del aceite en la sartén y freír el tocino hasta que se dore, revolviendo constantemente. Retire y escurra a través de un colador.
Precalentar el horno a 450 grados F (220 grados C) (o tan caliente como sea posible) Si se utiliza una piedra de pizza, precalentar el horno durante al menos 30 minutos.
Engrase ligeramente una bandeja para hornear de 14 x 16 pulgadas (35 x 40 cm). Enrollar la masa hasta que esté ligeramente más pequeña que la bandeja de horno. Colocarlo en la hoja. Si se utiliza una piedra de la pizza es posible extender la masa sobre una hoja de papel de pergamino.
Extender la mezcla de cebolla sobre la masa, dejando un pequeño borde elevado en todos los sentidos, a continuación, salpican con el tocino.
Hornear durante 4 a 20 minutos, dependiendo de la temperatura del horno. Tarta debería esté ligeramente dorado y burbujeante. los bordes quemados / ennegrecidos son tradicionales. Servir muy caliente.
NOTA:
Para hacer la crema fresca, combine 1 taza de crema de leche con 2 cucharadas de suero de leche, revolver, cubrir con papel plástico y dejar a temperatura ambiente durante 12 a 24 horas, o hasta que ha llegado a ser muy gruesa. Refrigerar, y llegará a ser aún más grueso.
Agregue la leche, el aceite, las claras de huevo, el azúcar impalpable, la sal, levadura en polvo, revolver levemente e incorporar la harina. amasar y formar una masa suave.
Colocar la masa en un recipiente y cubrir con nylon y luego con un paño grueso. Dejar leudar.
Dividimos la masa en 16 pedazos y habiéndoles dado forma de bolas los colocaremos en una bandeja de horno preparada con papel antihaderente o habiendo rociado con grasa o rocío vegetal.
Cubrir con un paño limpio y dejar reposar durante 45 minutos.
Con la ayuda de una taza de té o un vaso, presionaremos en cada no de los trozos de masa para crear crear huecos en los bollos.
En estos hoyos se coloca una rodaja de queso, pimiento verde, rojo y tomate.
Pintar la masa con yema de huevo.
Precalentar el horno a 200 grados y cocer durante al menos 25 minutos.
El 10 de febrero de 1983 (o 1985), Carmela Vitale de New York, patentó un trípode de 3 patas de plástico para evitar que la tapa de la caja se choque con pizzas y otras comidas.
Carmela lo llamó "pizza saver", por lo que el nombre del 'cosito' sería sin dudas, "Guarda Pizza".
Si bien el guardapizza fue patentado por Vitale en Estados Unidos,2 hay una patente previa en Argentina depositada el 28 de febrero de 1974 por Claudio Daniel Troglia. Bajo el nombre de SEPI se describe como “Separador entre la Pizza y el Envase”.
Troglia no habria renovado la patente. En esa época las pizzerías preferían utilizar escarbadientes para mantener separadas la tapa de cartón y la pizza.
En Argentina los guardapizzas son de colores variados y, en vez de tener «ménsula», tienen un círculo de plástico que deja un agujero en el medio.
La pizza al molde es esa pizza que se come muchas veces de parado, al paso, con mucha muzzarella escapándose por los costados y un espesor de masa bastante pecaminoso. Es la pizza “prohibida”, la que chorrea aceite y que algunos consideran un exceso, pero...
Mientras que para otros es un gustito que vale la pena darse con cierta frecuencia más que de vez en cuando.
Es la preferida por los adeptos de la pizza más tradicional, la que todavía se encuentra en las antiguas pizzerías de barrio y donde se sigue vendiendo la pizza al corte y a la vista, con mozos vestidos a la vieja usanza, con heladeras repletas de flanes y budines de pan, y con sifones de soda en las mesas o botellas de vino servido en vasos de vidrio verdosos. Allí reinan la fugazzeta, la de jamón y morrones, la mixta o la clásica de muzzarella y aceitunas.
Hay dos versiones de pizza al molde, la que mide dos centímetros -y hasta un poco más también- y la media masa, que tiene una altura de un centímetro y medio, aproximadamente.
Se distingue de la pizza a la piedra justamente porque es más ancha, aireada y esponjosa.
Pero esto no se logra solamente colocando la masa en un molde. Hay una serie de procedimientos técnicos que permiten obtener tal resultado, como hacer una masa con más agua (la media masa lleva 600 cc de agua por kilo de harina mientras que la pizza a la piedra lleva 500 cc de agua por kilo de harina) y más levadura (la media masa lleva 40 gramos por kilo de harina, y la pizza a la piedra lleva unos 25 g de levadura por kilo de harina).
Además, la pizza al molde requiere de un leudado extra en relación a la pizza a la piedra. El primero tiene lugar cuando se hacen los bollos y se dejan leudar hasta duplicar su tamaño. El segundo, cuando se colocan en el molde y se ponen a leudar nuevamente antes de llevarlos al horno. La pizza a la piedra tiene un solo leudado y luego se cocina directamente en el horno de barro. El doble leudado de la media masa permite obtener una miga más gruesa y alveolada, característica fundamental de este tipo de pizzas a diferencia de la pizza a la piedra, mucho más delgada y compacta.
Es, además, la pizza ideal para hacer en el horno de nuestra casa. Porque se elabora en las pizzeras hogareñas, dejándose fermentar al calor de la cocina y sobre la mesada. De un kilo de harina se pueden obtener entre tres y cuatro pizzas, dependiendo del grosor deseado y del tamaño de la pizzera.
En cuanto a la muzzarella, no hay que ser escuetos cuando de media masa se trata. Si la muzzarella no chorrea, no merece ser llamada como tal. Es una característica tan argentina como el asado porque, a diferencia de los italianos que miden más la cantidad de ingredientes según la proporción, aquí la muzzarella tiende a ser muy generosa, expansiva y protagonista indiscutible. Dada la cantidad que lleva, para que la muzzarella se derrita en forma pareja, lo ideal es rallarla o picarla y no colocarla en trozos grandes, como se suele hacer para ahorrar trabajo. De lo contrario, habrá que esperar más tiempo para que el queso se derrita, la masa se puede pasar de cocción y quedar muy dura. La fugazzeta es una de las variedades más solicitadas de la media masa. Tanto, que hasta tiene sus fanáticos. Y no es para menos. Su característica más preciada es el contraste crocante y la combinación de texturas que se obtiene de la mezcla del queso con las cebollas tostadas. Para que éstas se tuesten, conviene terminar la cocción en la parte más alta del horno. Estará lista cuando las puntas de la cebolla se empiecen a dorar y a doblar, adquiriendo ese color marrón oscuro tan particular.
Ahora, lo difícil será decidir qué vamos a hacer el fin de semana que viene: si una fugazzeta, una de jamón y morrones, una de muzzarella con aceitunas y orégano o una media masa más moderna con hojas verdes y algún toque especial de la casa.
Ingredientes Receta para 4/5 pizzas
Masa de pizza media masa
Harina 0000…1 kg.
Agua…620 ml.
Sal…30 grs.
Manteca…40 grs.
Levadura…50 grs.
Aceite de oliva…20 grs.
Salsa de tomates
Tomates triturados…400 grs.
Aceite de oliva…2 cdas.
Sal y pimienta…c/n
Diente de ajo…1 unidad
Orégano…c/n
Condimentos
Mozzarella…300 grs.
Aceitunas verdes…c/n
Aceitunas negras…c/n
Orégano…c/n
Procedimiento
Para ver el procedimiento de cómo hacer la salsa de tomates: Triturar o licuar los tomates, colocarlos en un bowl y agregar el aceite de oliva, la sal, una pizca de pimienta, oréganos y el ajo picado finamente. Revolver bien y reservar hasta su uso. La salsa de tomate, se coloca en crudo sobre la masa. Se puede conservar en heladera por máximo de 2 días o bien en freezer.
Para ver el procedimiento de la masa de pizza media masa:
Una vez que los bollos de masa estén listos, estirarlos sobre las pizzeras previamente aceitadas, esparcir la salsa de tomate y dejarlos reposar unos 15 minutos.
Llevar a horno precalentado a 230°C cocinar hasta dorar levemente la base.
Retirar la pizza del horno, cubrir la superficie con la mozzarella, aceitunas verdes, negras, orégano y volver al horno hasta que esté bien crocante.
Los memoriosos nos ponemos nostálgicos con cosas como las viejas pizzerías del oeste porteño. Lugares con una estética definida, única, palacios azulejados con grandes vidrieras y mostradores en los que se hablaba un código de “al corte” o “con faina”. Otra curiosidad eran los platos de acero estampado y las servilletas de papel durísimo, de envolver, cortado a cuchillo que si no te cuidabas cortaban los labios. La sorpresa es que esos lugares todavía existen, aunque son una especie en extinción.
Es lo que le ocurrio a la famosa pizzería La Universal, de Rivadavia 8816, que el lunes 13 de febrero de 2017 apareció cerrada con candado, sin aviso. Esta pizzería en particular era mucho más que un lugar para ir a comer porque desde hacía tantísimos años era un referente, un lugar de reuniones y encuentros, un número puesto para pasar y ver a alguien conocido. El local no era grande ni llamativo, pero hasta hacía pocos años tenía la distinción de usar un horno de leña y no de gas.
Lo que caracteriza a La Universal es una inesperada conexión con el rock. Todos se acuerdan de cuando un inglés jovato y simpático llamado Joe Cocker se apareció a probar la pizza local (le gustó) y por supuesto Memphis La Blusera la puso en su famoso tema Moscato, pizza y fainá, una canción sobre cómo terminan las noches que tiene como geografía esta pizzería.
Los dueños no sueltan prenda sobre cómo sigue la historia, aunque le comentaron a los vecinos que la pizzería es “una etapa terminada”. El asunto es que estos vecinos son los mismos que hicieron una lucha espectacular para salvar su cine Gran Rivadavia, a metros de La Universal, y lo lograron. Con lo que ahora están lamentando que este local no esté en la lista de Bares Notables pero señalan que si estuvo mencionado en el libro sobre el tema que publicó el mismo gobierno porteño. Ya hay un grupo de Facebook, y ya hay un germen de organización.
En el mítico local de Av. Rivadavia 8816, históricamente se reunieron músicos de los barrios aledaños, dándole vida a un espacio cultural de recreación, zapadas e inolvidables charlas.
Daniel “El Ruso” Beiserman, artífice de la canción Moscato, pizza y fainá, dijo al respecto:
“Le pregunté a un portero de la cuadra y me dijo que el inmueble se vendió. Me enteré por Facebook que los compradores van a poner una pizzería”.
El bajista de Memphis contó algunas anécdotas. Tras 70 años de historia, y con una riqueza cultural incalculable, por haber albergado a los creadores, poetas, músicos y bohemios del barrio, y también del más allá.
“La idea fue de Adrián (Otero), quien desarrolló toda la letra, y yo la música, con la historia que en realidad pasaba que era volver con dos manguitos al centro para comerte dos porciones antes de irte a dormir”, recordó el Ruso sobre la historia del hit blusero.
“Íbamos al centro y volvíamos derrotados porque nunca había mucha plata. Y nos quedaba parar en la Universal: allí había mucha bohemia, gente que venía de todos lados Villa Luro, Flores, Mataderos, iban muchos músicos”, describió.
El alma mater de Memphis luego de la muerte de Otero, publicó una sentida descripción de cómo fueron los años de su vida, casi todo trascurrida a tres cuadras del local: “Se me ocurre una descripción para el que no conoció La Universal, más que una pizzeria era como la pulpería del pueblo, venía gente de Mataderos, Villa Luro, Flores, Floresta lógicamente, y las noticias corrían tal como un gran pueblo, músicos, poetas, borrachines, bohemios, algún amigo de lo ajeno, pero ahí éramos todos iguales, había respeto, no recuerdo una sola pelea en 50 años, pero bueno……queda la canción, les mando un gran abrazo a todos los que la vivieron y por que no un lagrimón”, escribió en su perfil de Facebook.
Moscato, Pizza y Faina
Para y decime quién sos vos, quién soy yo y quién es aquel, perdidos en la multitud no somos nadie, no (hablamos hormigas)
Lavalle a la hora 23, las chuchis hierven.
Las luces se encienden, calle Corrientes, se llena de gente, que viene y que va, salen del cine, ríen y lloran, se aman, se pelean, se vuelven a amar y en la Universal, fin de la noche, moscato, pizza y fainá, moscato y pizza.
Las luces se encienden, calle Corrientes, se llena de gente, que viene y que va, salen del cine, ríen y lloran, se aman, se pelean, se vuelven a amar, y en la Universal, fin de la noche, moscato, pizza y fainá, moscato y pizza.
La letra dice "perdidos entre la multitud, no somos nadie", habla del caos de la ciudad, miles de personas dando vueltas, pasan unas al lado de las otras, nadie se fija en nadie y estan ahi uno al lado del otro cruzandose, compartiendo un cine, un bar, todos amontonados, son hormigas.
Antes consulta sobre ¿Quien es quien, quienes somos en se hormiguero que es la ciudad?
Exhorta: "Para y decime quién sos vos, quién soy yo y quién es aquel."
El uno en el todo, la conciencia del otro.
"Lavalle a la hora 23, las chuchis hierven." Calle Lavalle, a las once de la noche, muchas chicas a esa hora en la calle, objetos de deseo.
La calle Corriente -un clasico de Bs. As.-, sus luces, los cines, teatros, las pizzerias, la vuelta tipica porteña.
La gente que va y viene, sus emociones. Rrien y lloran, se aman, se pelan, se vuelven a a amar; quizas eso que llaman vida.
La gente que va como hormigas de aca para alla, en el caos de la ciudad, en la noche porteña con sus ofertas (cines, teatros, el levante, las chicas).
Al final de la vuelta ir a por un moscato, una pizza y faina ¿Donde?, en La Universal ("LA UNIVERSAL" Av. Rivadavia 8816, Floresta, Ciudad de Buenos Aires).