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sábado, 20 de abril de 2024

Pizzas por Doña Petrona Carrizo de Gandulfo

Petrona Carrizo de Gandulfo, más conocida como «Doña Petrona», fue una cocinera televisiva argentina, pionera en su área.
Comenzó a incursionar en los medios con la radio, empezó en radio Argentina donde tenía una participación diaria; después pasó a radio Excelsior y radio El Mundo para luego entrar en la televisión. Fue la radio la que la llevó a la fama. Ya en 1933 se editó El Libro de doña Petrona, una enciclopedia de cocina con más de 500 páginas. El libro incluía secretos culinarios, consejos para la mujer moderna como organización del hogar y tareas de mantenimiento, y hasta una sección para la mujer que trabajaba y cuidaba de su hogar. Ese libro fue traducido a varios idiomas, incluido el ruso; fue editado más de cien veces, y continúa disponible en las librerías argentinas.
Su libro de cocina batió récords de venta, superando a Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato y hasta el Martín Fierro. Fue pionera de los programas de televisión dedicados a la cocina. En las librerías de Argentina el único libro más vendido que el de doña Petrona era la Biblia. Y fue inspiración para otras generaciones de cocineras y ecónomas como Marta Baines, Choly Berreteaga, Diana Boudourian, Emy de Molina, María Adela Baldi, Chichita de Erquiaga, Mariana Rodríguez Vimo, Chola Ferrer, Blanca Cotta.
Llegó a la televisión en 1952 en un programa llamado «Variedades hogareñas» que se transmitía por Canal 7 de Buenos Aires. Después, dicho ciclo pasó a llamarse «Jueves hogareños». Su gran salto a la fama nacional se dio en 1960 después de incorporarse al programa Buenas tardes, mucho gusto.​ junto a su asistente Juana «Juanita» Bordoy. Dicho programa estuvo en el aire por veinte años los lunes, miércoles y viernes por la tarde, llegó a recibir alrededor de 400 cartas por día y tener un registro de 600 000 amas de casas.

Ingredientes

  • 1 kg. harina "0000" o común
  • 50 grs. de levadura fresca o un sobre de levadura seca
  • 1 cdita de té de sal
  • 4 cdas generosas de aceite
  • 1/2 litro de agua tibia 

Preparación 

  1. Colocar la harina en forma de corona en tabla de amasar.
  2. Deshacer la levadura dentro de un jarrito con: una parte del agua tibia, una cda de azúcar y una cda de la harina ya medida.
  3. Mezclar, dejar fermentar, colocar dentro del aro la espuma de levadura, el aceite y la sal espolvoreada sobre  la harina.
  4. Ir incorporando para unir el agua tibia, hasta lograr una masa bien blanda, luego de haberla amasada bien, durante 10 minutos.
  5. Taparla, dejarla levar, en lugar templado hasta que duplique el tamaño. 
  6. Volver a amasarla un poco y dividirla en cuatro y dejar levar nuevamente, hasta que duplique el tamaño.
  7. Colocar el bollo en la pizzera aceitada y estirar con las manos o estirar previamente con palote.
  8. Tiempo de cocción entre 15 y 20 minutos, luego agregar tomate y queso, y hornear nuevamente.



sábado, 12 de noviembre de 2022

Pizza conmigo


Siempre te encontré
Una vez estabas sentada ahí­
Y a mí­ me encantó que estuvieras sentada ahí
Porque yo pasé por ahí­, y te vá­
Ahí nomás
Agarré y te pregunté (a vos)
Que cómo andabas, "bien", dijiste
Y después yo te pedí­ que vinieras a comer un cacho de pizza conmigo

Pizza conmigo,
Pizza conmigo,
Si querés de fugazzetta, si querés de muzzarella
La que vos quieras, porque yo, no me cago cuando pido,
y pido pizza
Yo pido cualquier pizza
De anchoa, de muzzarella, con palmitos, jardinera
Con ananá¡, con dulce de batata, con cualquier cosa que le quieras poner
Con banana o con papas fritas,
si querés un pedacito de ajises en vinagre
O por qué no, también, con berenjenas, si cuando puedas después te hacés un
enema

Parará­ parará­ patuteira, bup, prrbupipupipi
Y espero que entiendas que mi corazón no es una bocina que tócarás cada vez
que estés cerca de una bocacalle o cuando se te ocurra
Ricarda...
Ricarda ...

Pizza conmigo,
Pizza conmigo,
Si querés de fugazzetta, si querés de muzzarella
La que vos quieras, porque yo, no me cago cuando pido, pido pizza
Yo pido cualquier pizza
De anchoa, de muzzarella, con palmitos, jardinera
Con ananá¡, con dulce de batata, con cualquier cosa que le quieras poner
Con batatas o con papas fritas, si querés un pedacito de ajises en vinagre

Yo como pizza porque a vos te gusta
Yo toda la vida tuve que soportar a mi mamá¡ que me daba vegetales
Porque ella cagaba casi entero, no se dio cuenta que siendo vegetariana crió un
í­cono bailantero

Pizza conmigo
Pizza conmigo
Pizza conmigo
Pizza conmigo


domingo, 17 de abril de 2022

Pizza en sartén

Ingredientes

Masa

  • crema agria - 4 cucharadas
  • huevo - 1 ud
  •  harina - 4 cucharadas
  • sal - una pizca

Salsa

  • pasta de tomate - 2 cucharadas
  • sal, hierbas provenzales, ajo seco
  • un poco de agua hasta la consistencia deseada de la salsa

Topping 

  • a elección + queso rallado

Preparación

  1. Los ingredientes dela masa se mezclan en un bol formando una masa-crema homogenea.
  2. En otro bol se hace lo propio con los ingredientes de la salsa
  3. Se vuelca la crema/masa en la sartén untada con aceite 
  4. Hornear en la sartén con tapa a fuego lento durante 10-15 minutos. Cuanto ya tenga piso suficiente, se le agrega el topping, se tapa y se termina la cocción

https://www.instagram.com/p/CXbogkSAidv/

viernes, 8 de abril de 2022

Pizza de una máquina expendedora


Máquina dispensadora entrega pizzas en Roma

Es conocida por sus antiguas ruinas, la sede del catolicismo y una de las mejores pizzas del mundo.

Sí, en Roma, el arte de la pizza está a la altura del arte que construyó edificios que durarán 2.000 años y el de guiar una de las principales religiones del mundo.

En comparación con el estilo napolitano original, la pizza romana es más fina, hojaldrada y crujiente, ya que se hornea durante más tiempo.

Las pizzerías del Trastevere, el barrio bohemio situado al otro lado del río Tíber, son alabadas como uno de los mejores lugares del mundo para probar esta preparación.

Pero ahora hay otro tipo de pizza romana, una que sale de máquina expendedora.

“Mr. Go", el nuevo “pizzaiolo” (pizzero, en italiano) de Roma, es una máquina expendedora que prepara cuatro tipos de pizza para cuando tengas un antojo.

Para Mr. Go, los cierres semanales y las tardes libres de las pizzerías normales no existen: sus infatigables "manos" de metal giran y estiran la masa, añaden ingredientes y la cocinan hasta dejarla crujiente las 24 horas del día.

La máquina es una idea del empresario Massimo Bucolo, un siciliano que vive en Roma.

"Había un hueco en el mercado: aunque Roma es una ciudad importante, no había nada disponible [para comer] durante la noche", dice Bucolo. "Nunca quisimos competir con una pizzería clásica".

De hecho, Bucolo dice que ni siquiera es una pizza de verdad. La llama un "cruce entre una pizza y una piadina", los panes planos del tamaño de una pizza de la región de Emilia-Romagna.

Y es que, admite sin reparos, la verdadera pizza, preparada a mano y cocinada en un horno de leña, no se presta exactamente a ser cocinada por una máquina expendedora. Entre otras cosas, porque el efecto de burbuja, cuando la masa se infla con el calor, supone el riesgo de que los ingredientes de se deslicen.

La base de la piadina sería más gruesa y densa que la de la pizza, así que, ¿a qué sabe exactamente?

CNN Travel fue a averiguarlo.

Una 'cosa vergonzosa'

Mr. Go se encuentra en una zona residencial de Roma, a unos 15 minutos en auto del Coliseo o el Panteón, o a siete de la estación de tren de Termini. Es la zona llamada Piazza Bologna, cerca de un hospital y de una zona estudiantil, por lo que está llena de gente que pasa la noche en vela (Bucolo dice que buscó en Roma un lugar adecuado). Es una zona muy residencial, por lo que mi taxista se queda muy confundido cuando me subo en el Coliseo con una quemadura de sol de turista y pido que me lleven aquí.

Pero en cuanto le digo qué es lo que quiero ver, el más reciente espectáculo de los 2.000 años de innovación de Roma, sabe exactamente adónde nos dirigimos. "¡Lo vi en la televisión!", dice. De hecho, está tan emocionado que cuando un familiar le llama por teléfono, le cuenta que va a llevar a un extranjero a la máquina expendedora de pizzas.

No es que Gianni esté emocionado en el buen sentido. Está firmemente convencido de que esto será una "schifezza", una cosa de asco, un horror, una cosa de vergüenza. Incluso excusa mi comportamiento ante su familiar: "Oh no, tiene que hacerlo por trabajo, vamos", lo oigo decir generosamente.

Llegamos. Mr. Go se encuentra justo al lado de un cruce muy transitado, pero no se trata de una fea máquina expendedora: se encuentra en su propio arco, con música pop a todo volumen. (Esto es para crear una experiencia completa, dice Bucolo más tarde: "Durante esos tres minutos, el lugar es tuyo").

Junto con Gianni, un romano nacido y criado en la ciudad que está sombríamente fascinado por la idea de Mr. Go, me acerco a la máquina.

Está impecable: no solo se limpia con regularidad, dice Bucolo, sino que cada dos o tres días se desmonta por completo, se limpia el interior por completo y se desinfecta a prueba de covid-19. Además, está muy bien diseñada, con instrucciones y notas en italiano e inglés, que explican el proceso y nos muestran en qué debemos fijarnos.

Hay cuatro pizzas a la venta: la clásica margherita, la quattro formaggi (con cuatro tipos de queso), la de salami picante y la de pancetta (un tipo de tocino). Gianni me prohíbe pedir la carne, porque le preocupa la refrigeración. Más tarde, Bucolo me explicará lo meticulosamente refrigerado que está todo tras bastidores, pero de momento, decidimos optar por un quattro formaggi, aventurero pero menos susceptible a una intoxicación alimentaria. Es la más cara, a € 6 (US$ 7). (Una pizza margherita cuesta apenas € 4,50 / US$ 5,30).

Una pizza hecha a máquina

Primero lo primero: la pizza se hace realmente desde cero. Mientras que las pizzerías para llevar más baratas de Italia suelen cocinar las bases durante los periodos de calma y poner los ingredientes cuando los clientes llaman, Mr. Go mezcla harina y agua (tiene suficiente para hacer 100 pizzas), la presiona en un disco y añade delicadamente los ingredientes, todo ello ante tus ojos.

En primer lugar, vemos cómo la harina y el agua se convierten en masa. Bucolo afirma que se trata de un proceso complejo; de hecho, solo unos días antes de nuestra visita, ajustó personalmente la proporción de harina y agua en la máquina, después de que los clientes le dijeran que la masa era demasiado blanda (a los romanos les gusta la pizza quebradiza, a diferencia de los napolitanos, que la prefieren más blanda).

Una vez elaborada la masa, visible a través de una mirilla, se amasa en un disco plano, se recoge y se pasa a la siguiente fase.

A continuación, se echa el puré de tomate por encima, seguido de los ingredientes. Según Bucolo, se han elegido específicamente para no provocar un desorden, por lo que no hay verduras, que se podrían caer. En su lugar, los ingredientes de cada pizza, incluida la mozzarella, están premezclados y almacenados en discos de plástico, que se guardan en el refrigerador.

El ingrediente elegido, nuestros cuatro quesos, por ejemplo, se extrae en su disco y se coloca sobre la masa. Esto explica las manchas curiosamente uniformes de salami y panceta en las fotos de las pizzas que se ofrecen.

A continuación, se pasa a la fase final, la de "cocción", en la que se levanta sobre lo que parece un soporte para pasteles y gira dentro de un pequeño horno con filamentos rojos brillantes.

La masa se eleva muy ligeramente (no lo suficiente como para que los ingredientes se desborden) y el queso empieza a burbujear.

Finalmente se envía (fuera de la vista) por una especie de conducto, y aparece en una espátula gigante con forma de mano, que la deposita en su caja precalentada.

El veredicto de un romano

Es limpio, el proceso nos pareció higiénico en todo momento y su aspecto es sorprendentemente atractivo. Pero, ¿a qué sabe? Gianni está deseando probar un trozo. "¡No muy grande!", insiste, mirando con recelo la pizza, y no creo que sea por cortesía.

Da un mordisco y dice que la masa parece más bien una piadina. Sin embargo, no parece horrorizado; de hecho, parece que se esfuerza por no decir que es mejor de lo esperado. Pero, dice, el precio es excesivo. Por esos mismos US$ 7 (o menos), podríamos haber conseguido una "gran margarita al horno de leña" en el Trastevere. En un bar, dice, pagaría la mitad por un bocadillo.

Bebe un poco de agua y mueve un dedo cuando le ofrezco más. "Solo espero que lo puedas digerir", dice, en tono sombrío, mientras termino el resto.

¿Su veredicto final? "Creo que la pizza debería ser hecha por los pizzaioli".

El caso es que Bucolo es un pizzaiolo. Mientras planificaba la máquina, me cuenta que hizo un curso de elaboración de pizzas propiamente dicho y acumuló 40 horas de experiencia.

"Esto no va a funcionar en Roma. Ve al Trastevere y encontrarás pizza a la leña que también se hace en tres minutos", dice Gianni.

Pero Bucolo insiste en que su intención no es competir.

"Sería una locura decir que una máquina puede hacer una pizza de verdad en tres minutos", dice. "He recibido muchas críticas, pero nunca dije que todo el mundo fuera a amar esto.

Fue una idea para crear algo que no existía: la pizza de noche. Los productos pueden mejorar, podemos cambiarlos o cambiar la máquina, pero es atender una necesidad".

Puedo dar fe de esa necesidad. Deambulando por Roma a altas horas de la noche en julio, tras un partido de fútbol de la Eurocopa 2020, mis amigos y yo estábamos desesperados por comer algo, pero no había nada abierto. Si lo hubiéramos sabido, Mr. Go habría sido un regalo del cielo.

Pero, dice Bucolo, aceptará de buena gana las críticas. "No quiero oír críticas sobre la idea, pero las críticas [a la pizza] son fundamentales. Nos hacen mejorar". Al igual que las críticas que le hicieron ajustar la proporción de harina y agua (que también, dice, cambiará según la temporada y la humedad).

De hecho, cuando le digo que Gianni y yo pensábamos que era un cruce entre una pizza y una piadina, me dice que ese es precisamente el objetivo. "Una pizza ensuciaría el interior de la máquina... Lo solucioné", dice.

El futuro de Mr. Go, dice Bucolo, es brillante. Para esta máquina, solo utiliza ingredientes de alta calidad de origen italiano; para su próximo truco, venderá pizzas precocidas de esa misma calidad. "Mr. Go evolucionará", dice.

En cuanto a Gianni, nos despedimos con la promesa de que la próxima vez me llevará a una pizzería del Trastévere: le gusta Ai Marmi.

¿Y yo? No tengo el paladar de un romano para las pizzas, y la masa de la piadina me sorprendió, pero no estoy tan poco impresionado como Gianni. Además, es una actividad local y divertida en Roma que cambia las antiguas ruinas. Claro que prefiero tomar un taxi que me lleve al Trastevere que al Mr. Go, pero la próxima vez que tenga necesidad después del fútbol, ya sé a dónde ir.



viernes, 4 de febrero de 2022

Pizzeria San Antonio

Pizzeria San Sntonio, del Barrio de Boedo, ubicada interseccion de en las 2 avenidas principales, Av. Juan de Garay y Avenida Boedo.

Si bien San Antonio abrió sus puertas en 1954, la impronta de esta pizzería está vinculada a la de su maestro pizzero Pablo Mamoyka, un panadero de la provincia del Chaco que llegó a Buenos Aires en la década del 60. Él empezó a trabajar en San Antonio y a partir de ese momento no abandonó su lugar. Aquí se amasa hasta diez veces por día. La masa es siempre nueva, elástica y vital. Los ingredientes son de calidad y se destaca la fugazzetta, reconocida por su notable altura, ¡que puede llegar hasta los cinco centímetros!